Mini ha decidido al fin adentrarse en el mercado de los vehículos 100% eléctricos, después de sesenta años del lanzamiento del modelo original de la firma británica. 

Este modelo se llama Mini Cooper SE, el primer vehículo de la Mini sin propulsión térmica. Este no es exactamente el primer Mini «electrificado», pero si es el primero en contar con un sistema 100% eléctrico. 

Lo primero de todo, que vaya por delante, que éste no es un automóvil diseñado de cero para ser 100% eléctrico, sino que es una adaptación realizada sobre la base del actual Mini de 3 puertas. 

Dado que hace uso de la misma plataforma, los componentes del sistema de eléctrico, reutilizan el espacio que deja libre la ausencia del motor térmico, la transmisión convencional y el depósito de gasolina.

Potencia desde parado

Bajo el capó tenemos un motor eléctrico con 184 CV de potencia y 270 Nm de par disponibles desde parado. Este motor se encarga de mover el eje delantero mediante una transmisión de una única marcha y diferencial integrado. 

¿Que bateria tiene?

La batería es de iones de iones de litio, pero… está refrigerada únicamente por aire, cosa poco recomendable en un eléctrico. Esta batería, se ubica en todo el piso de habitáculo.

Tiene una capacidad de 32,6 kWh cuyo consumo homologado según la normativa WLTP es de 13,2 kWh/100 km. Esto da lugar a una autonomía entre 235 km y 270 km según la marca. No son cifras espectaculares pero sí suficientes para un vehículo destinado al uso primordialmente urbano; y sin embargo, quedan muy por debajo de lo homologado por los próximos Peugeot e-208 y Opel Corsa-e.

¿Cuánto tarda en recargarse?

Sus opciones de recarga son a las que nos tienen acostumbrados el resto de fabricantes: podemos conectar el coche a una toma convencional, un Wallbox instalado en casa o a una estación de uso público. La potencia máxima admitida con AC es de 11 kW, lo que permite cargar la batería al 80% en dos horas y media, y al 100% en 3 horas y media. La carga con DC sólo admite un máximo de 50 kW, pero dado el relativamente pequeño tamaño de la batería, bastan 35 minutos para cargarla al 80% en un punto de carga rápida.

Los coches eléctricos suelen ser pesados, y el Cooper SE lo es, aunque tampoco tanto como cabría temer: marca 1.365 kg en la báscula, 145 kg más que el Mini Cooper S con cambio automático. Para que nos hagamos una idea, esta diferencia equivale a llevar a dos personas adultas en el coche. Con todo, el Cooper SE acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos aunque la velocidad máxima está limitada a 150 km/h.

No se ha perdido espacio interior

Por fortuna, la adaptación al sistema eléctrico no ha reducido el espacio interior del vehículo. La habitabilidad de las plazas traseras permanece intacta (es tan limitada como antes) y la capacidad del maletero (que siempre fue pequeño) se mantiene en 211 litros. Con los respaldos traseros plegados, el volumen disponible asciende a 731 litros.

Varios modos de conducción

Podemos elegir entre cuatro modos de conducción, destinados a potenciar el dinamismo o la eficiencia según nos interese. De un extremo a otro tenemos los programas Sport, Mid, Green y Green+. Este último, específico para el SE, procura conservar la reserva de batería limitan si se necesario las funciones de calefacción y refrigeración.

Contamos asimismo con dos niveles de recuperación de energía cinética. El más restrictivo provoca un efecto de “freno motor” que prácticamente nos permite regular la velocidad empleando únicamente el pedal del acelerador. Esta característica, adoptada por un número creciente de coches eléctricos, la experimenté por primera vez con Nissan Leaf.

El diseño exterior cambia un poco

En el apartado del diseño, el Cooper SE presenta algunas diferencias que expresan su carácter de manera inequívoca. La más evidente está en su frontal, presidido por una calandra cerrada. Por un lado, este cambio se debe a la menor necesidad de refrigeración del sistema eléctrico frente al térmico; y por otro, para mejorar la eficiencia aerodinámica, aspecto fundamental en esta clase de vehículos. En el mismo sentido, el paragolpes traseros dice adiós a las salidas de escape en favor de un diseño más aerodinámico.

Mini ha elegido el amarillo para distinguir a sus modelos “electrificados” y emplea dicho color como acento para la “parrilla”, los retrovisores y otros elementos decorativos exteriores e interiores. 

Viene con un buen equipamiento de serie

El equipamiento de serie incluye el mencionado cockpit digital, faros LED, llantas de aleación en medida de 16”,  pantalla central con sistema de navegación, climatizador bi-zona con calefacción por bomba de calor y freno de estacionamiento eléctrico.

Se empieza a fabricar en octubre

El nuevo Mini Cooper SE va a ser fabricado junto al resto de versiones del Mini 3 puertas en la planta británica de Mini, en Oxford. La marca abrirá la recepción de pedidos en el mes de octubre, de cara al inicio de su producción en noviembre. No hay precios oficiales todavia, pero ya sabemos que coches eléctricos y baratos todavía no los hay. 

CategoryArtículos, MINI
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  1. 11/07/2019

    Majete. ..

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