¿No te convencen los SUV? ¿Necesitas un coche amplio, confortable y con mucho maletero? ¿Sales de vez en cuando fuera del asfalto en busca de aventuras? ¿Buscas un familiar todocamino? ¿Quieres o necesitas una etiqueta ECO? Si la respuesta es que sí a todas estas preguntas, quédate a leer todo el artículo, porque quizás este coche sea el ideal para tí.

Esta semana he tenido la ocasión de probar el Subaru Outback en su versión híbrida de GLP con el acabado Black Edition. Una variante «ecológica» con ventajas de todo tipo y con un enorme equipamiento de serie. Además, esta semana ha sido algo especial por la fuerte tormenta «Gloria» que ha estado azotando nuestro país. 

«Gloria» me ha dado la oportunidad de poder probar este Subaru en casi todas las circunstancias posibles: autovía, carretera, lluvia, barro e incluso nieve. Y ya os adelanto una cosa, es increible lo que este coche puede hacer gracias a su tracción integral permanente y su altura libre al suelo, es más, deja en evidencia a muchos SUV. Dicho esto, os cuento como fue la prueba.

Aspecto campero

Desde el acabado más básico, los faros Full Led adaptativos son de serie.

Me ha llamado bastante la atención que Subaru haya preferido darle un toque más campero que de ciudad a un coche familiar. Pero gracias a esta apariencia country y a todas las protecciones de plástico que lleva, meterse en el campo con este Subaru Outback no tendrá apenas repercusiones sobre la chapa.

En este acabado Black Edition, encontraremos detalles en verde por todo el interior y exterior del coche que le quitan algo de sobriedad a la estética. Por ejemplo, tenemos una línea verde que recorre de lado a lado la parrilla y en los bajos, el nombre Outback escrito en verde.

Más grande y más alto que sus rivales

Esta unidad del Outback tiene un toque llamativo gracias a las llantas en negro grafito, que van a juego con las barras de techo y en contraste con el color blanco perlado de esta unidad.

Si nos ponemos a buscar rivales (por tipo de coche) nos encontramos con el Audi A4 allroad quattro, el Volvo V60 Cross Country o con el Skoda Scout. Aunque ya os adelanto que este es el más barato de todos y estoy al 100% seguro de que es de los mejores en campo y os preguntaréis ¿por qué lo sé? La respuesta está a lo largo del artículo.

Mientras que el resto de sus rivales suelen utilizar una plataforma del segmento C ampliada, este utiliza una del segmento D, por lo que se convierte en uno de los más grandes (con 4,81 metros de largo) lo que repercutirá en la distancia de para las rodillas en las plazas traseras. Gracias a su tamaño, las puertas del Outback dejan un cómodo acceso al interior.

Para rematar los detalles de este acabado Black Edition, los logotipos del portón también van en negro y además, se añade el inevitable indicativo de que estamos ante una versión bi-fuel que puede funcionar con gasolina o GLP.

Los acabados exteriores son buenos y tanto la pintura como los remates en negro satinado o los plásticos y molduras que enmarcan los pasos de rueda y faldones tienen buen aspecto y ajustan perfectamente.

El interior no podría ser más grande

Aunque sea un diseño algo austero, es muy funcional. Todo está en su sitio, y la calidad de los materiales (sobre todo de los plásticos) nos demuestra que estamos ante un coche bien fabricado.

Al igual que en el exterior, el verde característico de este acabado Black Edition también se deja ver en el interior, en los pespuntes de los asientos, en la consola central, e incluso en el volante. Además, la tapicería mixta de tela y piel sintética de los asientos es perfecta para las familias con niños pequeños porque pasando un simple trapo, como si por arte de magia se tratara, las manchas desaparecen.

Este es un coche en el que se hace muy cómodo viajar y esto se debe en gran parte a los asientos, que cuentan con una buena ergonomía, y una buena sujeción lateral, y además, son calefactables. Como es un coche alto, resulta muy accesible para las personas mayores y tampoco forzaremos tanto la espalda ni el cuello a la hora de coger en brazos a un crío o cuando entramos desde una acera.

Podemos ir 5 en el coche

El túnel de transmisión obliga al pasajero central a poner los pies a los laterales, aunque con el espacio que hay, no es que sea un problema.

Aunque las plazas traseras estén distribuidas en 2 + 1, el Subaru Outback es un auténtico familiar gracias a sus dimensiones (4,81 m de largo x 1,8 m de ancho). Estas medias permiten que 5 personas pueden viajar cómodamente durante un trayecto largo. Hay mucha distancia con respecto a las rodillas, más de 2 palmos y la cabeza de una persona de más de 2 metros, apenas toca el techo. Increíble ¿Verdad? Esto es lo que tiene usar una plataforma del segmento D en vez de una del segmento C.

Las plazas traseras cuentan con respaldos regulables en inclinación, lo cual se agradece. Así podemos jugar con varias posiciones de confort para que los pasajeros traseros se duerman, y no estén dando cabezazos contra las puertas o para arañar unos centímetros extra al maletero.

Para ser un buen familiar, ha de tener maletero

El Subaru Outback no sería un buen coche familiar si no tuviera un buen maletero, y por supuesto, este no iba a ser la excepción que confirme la regla. Tiene 512 litros de capacidad, pero ojo, pueden parecer muchos más a la hora de usarlo, porque las forma que tiene el maletero hace que sea muy fácil su aprovechamiento.

La única diferencia con respecto a la versión de gasolina es que además del depósito de combustible de 60 litros, bajo el piso también hay otro depósito de GLP de otros 60 litros, el cual no resta capacidad al maletero. Pero eso sí, hay que tener en cuenta que ya no llevamos rueda de repuesto, si no un kit antipinchazos, sobre todo si vamos a hacer off-Road.

175 CV son muchos caballos, pero…

El Subaru Outback únicamente se vende con el motor de 2.5 l de 4 cilindros bóxer atmosférico de 175 CV. Puedes pedirlo únicamente propulsado por gasolina o bien con un kit de GLP (Gas Licuado de Petroleo) que lo convierte en bi-fuel. Para ello, se añade el depósito de 60 litros de GLP en el hueco de la rueda de repuesto que acabo de mencionar.

Esta potencia podría hacer que os venga a la cabeza frases como: buena aceleración, buenas recuperaciones, etc. Sin embargo, su peso, el arrastrar la tracción total permamente, y una caja de cambios de variador continuo, hace que esas frases no se hagan realidad.

Sólo se vende con cambio automático, un variador continuo CVT que en Subaru denominan «Lineartronic». La teoría es maravillosa, ya que gracias a que tiene infinitas relaciones de cambio, la gestión permite llevar el motor en su zona óptima de par en todo momento para mejorar sus prestaciones.

El inconveniente es que este motor necesita ir bastante alto de vueltas para ofrecer par, de modo que a la mínima insinuación al pedal del acelerador o repecho en el camino, el Outback se pone a 4.000 vueltas y suben el ruido y los consumos, pero seguimos sin tener unas aceleraciones convincentes.

Lineartronic: un peaje en pro de la seguridad

Uno de los lastres de este coche, es su caja de cambios, y es que según la marca, es un pequeño peaje que hay que pagar para que funcione correctamente el sistema de seguridad EyeSight del que os hablaré más adelante.

Esta caja de cambios se puso al día para mejorar la respuesta y proporcionar un mayor agrado de conducción, pero ni en el modo manual, ni en el sport, ni en el normal va fina del todo. Eso sí, es facilísima de utilizar y la alternativa más cómoda para realizar maniobras en ciudad, sin los tirones de las de doble embrague cuando estamos aparcando.

El GLP, a golpe de boton

Si hace frio, arranca en gasolina y una vez que el circuito está caliente, ya pasa al gas. Por lo que siempre es recomendable tener combustible en ambos depósitos.

Suabru es de las pocas marcas que te instalan el GLP y mantienen la garatía de origen. Pero hay una pega, los coches no salen con el GLP de fábrica si no que se instala una vez esté en el concesionario. Es por ello, que el medidor de combustible jamás va a calcular bien la autonomía.

Os cuento, si vais circulando en glp, el medidor que corresponde con respecto a la autonomía restante en gas, es el que está incluido en el propio botón. Sin embargo, mientras circulamos en gas, el indicador de gasolina también baja y por ende la autonomía que marca.

Sin embargo, en cuanto apagamos y volemos a encender el coche tras un periodo de tiempo determinado, el indicador de gasolina, vuelve a medir lo que de verdad hay en el depósito. Esto despista mucho porque te hace dudar de cuál es el nivel real de combustible.

Sin pérididas de potencia

El sistema de alimentación de GLP está bien realizado y se agradece que la boquilla para repostar ya esté implementada, de tal forma que no sea necesario enroscar ningún adaptador… directamente conectamos la manguera del surtidor y listo.

Es una pena que este motor no tenga un poco más de par que haga más agradable su uso y, además, que permita bajar un poco más los consumos al poder mover unos desarrollos más largos. Lo bueno es que apenas notaremos ninguna diferencia en la potencia o en la respuesta de la mecánica cuando vamos consumiendo GLP o gasolina.

Llegó la hora de ensuciarlo de barro hasta los topes

Porfín pude poner a prueba en el campo a este Subaru Outback del que tanto había oido hablar maravillas y ¡madre mía!, me dejó con la boca abierta 😮. Mira que lo puse en situaciones difíciles de badeo, en balsas de barro, agua hasta casi el tubo de escape, y fué increible como de todas estas situaciones salía sin inmutarse gracias a la gran altura libre al suelo, a su tracción total permanente y a su supensión. Sin lugar a dudas, lo hace mejor que la gran mayoría de los SUV.

La suspensión tan blanda que tiene, permite que en el campo vayas tan suave como en una autopista, sin notar apenas ningún bache. Simplemente increible. Esta suspensión no se pensó para apurar décimas al cronometro en un tramo de montaña o en un circuito, si no que se pensó para transmitir el mayor confort posible en la pista y en la carretera.

Las vías rápidas son sus favoritas

En autovías y autopistas, el coche es de lo más gratificante. En todo momento se tiene la sensación de que las cosas están bajo control, de confianza, no hay gestos raros aunque pasemos por badenes o juntas de dilatación en pleno apoyo.

En carreteras secundarias con curvas enlazadas aparece algún que otro inconveniente. El coche tiende a irse de morros si no tenemos cuidado, debido a que la gran parte del peso está bajo el capó. La caja de cambios Lineartronic, al ser lenta, hace que los adelantamientos haya que hacerlos con mucho cuidado y con hueco suficiente.

La suspensión tan blanda que tiene, en secundarias, pasa a ser un engorro, sobre todo cuando le pedimos agilidad al coche. Se nota como balancea un poco de atrás, pero en ningún momento pierdes la sensación de seguridad. Agarra bien gracias a la tracción total permanente y al control de estabilidad. 

En ciudad se agradece la suavidad y facilidad de uso de la caja de cambios CVT, así como el bajísimo nivel sonoro de la mecánica y la absoluta ausencia de vibraciones. El mayor inconveniente en uso urbano viene por su longitud total cercana a los 5 metros, un radio de giro que podría ser más favorable y un consumo elevado.

La seguridad como bandera

Si en algo destaca la dotación del Subaru Outback Black Edition es en el apartado de seguridad. Al sistema Eye Sight (que integra las funciones de control de crucero adaptativo, el sistema de alerta de colisión con frenado de emergencia, detección de peatones…)

Sistema EyeSight del Subaru XV. Es igual en el Subaru Outback.

A esto se suma el sistema de supervisión de tráfico trasero (ideal para salir de las maniobras de estacionamiento en batería marcha atrás sin peligro, avisando en la pantalla central mediante flechas que indican por donde vienen), la cámara frontal con visión de gran angular, el sistema de cambio involuntario de carril y cambio de largas a cruce y viceversa de forma automática o la función VDC que frena las ruedas interiores en las curvas para mandar más par a las exteriores y mejorar la trayectoria reduciendo el subviraje.

Su sistema de alerta de pérdida de carril, la frenada de emergencia, el control de crucero adaptativo o la alerta de colisión son de las más eficaces y con menos falsas alarmas y errores del mercado. Donde peca un poco es en cuanto a las cámaras periféricas, ya que sólo incorpora una cámara lateral en el retrovisor derecho, pero no en el izquierdo. Además de una asimetría estética, esto hace que no dominemos los 360º que rodean el coche en las maniobras.

Bastante equipado

Climatizador de doble zona, navegador, manos libres, volante multifunción, control de crucero, asistente de luz de carretera, faros direccionales, antinieblas delanteros, alerta de ángulo muerto, llantas de aleación de 18 pulgadas, cristales tintados, asientos calefactados con reglaje eléctrico, sonido de alta fidelidad firmado por Harman Kardon… no va nada mal dotado de serie. Este Subaru Outback ofrece mucho por su precio y, además, cierta exclusividad y una calidad de fabricación de primer nivel.

El sistema multimedia lleva el navegador integrado y además ha ganado una mayor conectividad con el teléfono móvil al añadir Apple Car Play y Android auto a la función de Subaru Starlink y Aha.

El precio de este equipamiento SIN NINGÚN DESCUENTO es de 40.400 €. Pulsa aquí para ver con detalle el equipamiento tal y como está configurado en esta unidad.

1.200 km de autonomía

El coste del Subaru Outback bi fuel frente al de gasolina es de 1.750 euros extra, los cuales se compensarán con creces a nada que hagas unos cuantos miles de kilómetros a GLP.

Los consumos medios que hizo el Outback durante esta semana estaban en torno a los 8,1 – 8,7 l/100 km con recorridos mixtos 40% ciudad y 60% carretera. Sí, es un coche bastante gastón, en parte por su tamaño, por el sistema de tracción integral o por el cambio CVT poco eficiente.

Pero esa falta de eficiencia se puede suplir con el uso de GLP, con el que consume un poco más que en gasolina, ya que con un precio medio del litro de GLP de 0,71 €, el coste por kilómetro usando ese combustible se reducirá hasta un 40% respecto al uso de gasolina convencional.

Llegué a hacer algo más de 500 km usando únicamente el GLP, lo cual es un buen rango que lo habilita incluso para viajar a gas y poder repostar este combustible para continuar el viaje en cualquiera de las más de 600 estaciones de servicio donde repostar GLP en España.

De este modo, es posible recorrer más de 1.200 km sin repostar con este coche, aunque lo lógico es hacerlo como máximo cada 500 km y usar lo máximo posible el GLP para ahorrar dinero y reducir las emisiones, verdadera razón de ser de estos modelos bi-fuel. El depósito de gasolina puede aguantar unos 650 – 750 km aproximadamente.

El consumo en litros de este coche puede llega a asustar, pero debemos tener en cuenta que el precio del combustible es la mitad de lo que imaginamos. Es decir, que podría decirse que habría que dividir por dos el gasto en combustible, siempre que usemos el GLP, claro.

En resumen, este Subaru Outback es un coche muy cómodo, un compañero de viaje ideal y un vehículo familiar perfecto para todos los públicos, tanto los que simplemente quieren llegar a la casa familiar en sus vacaciones como para aquellos que quieren practicar deportes de aventura y llevarse la bici o la tabla de surf a los rincones más inhóspitos.

7
Diseño
6
Motor
9
Comportamiento
8
Interior
9
Equipamiento
7
Consumo

Destacable

 

  • Confort y eficacia a partes iguales
  • Agilidad y confort en el campo
  • Versatilidad
  • Relación precio/producto

 

Mejorable

  • Motor con poco par
  • Indicador de nivel de combustible
  • Calidad de imagen de la cámara
  • Sólo tiene cámara lateral en el espejo derecho
CategoryPruebas, Subaru
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