En el segmento A hay muchos rivales y todos buscan conseguir el equilibrio perfecto entre el menor precio posible y unos buenos acabados con un buen equipamiento. El Mitsubishi Space Star está disponible desde tan solo 10.250 € con promociones incluidas. Algo menos de lo que cuesta el Hyundai i10 con tan solo 400 € de diferencia (10.650,00€ es lo que cuesta la versión más básica del i10).

Este coche se conoce en otros mercados como Mirage. Llegó a nuestro mercado en el año 2014, recibió un primer restyling en el 2016, y ahora, en 2020, recibe una profunda actualizaciónEste nuevo Mitsubishi Space Star se ofrece en dos acabados exclusivamente: el sencillo (Motion) y el que viene a tope de equipamiento (Kaiteki). Este último es el que trae esta unidad.

Como curiosidad, el Mitsubishi Space Star es el único Mitsubishi a la venta en España que no es un SUV, un todoterreno o un pickup. Además, este utilitario es el automóvil más pequeño de la gama, y se sitúa por tamaño a medio camino entre el segmento A (el de los urbanos puros) y B (el de los polivalentes). Por tanto, sus rivales directos en cuanto a dimensiones sería el Hyundai i10 o el Suzuki Swift, sobre todo ahora que con este último restyling, el Mitsubishi Space Star ha crecido en longitud.

El modelo precedente medía 3,71 metros de longitud, el nuevo, ha subido hasta los 3,85 m. Este aumento en tamaño se debe exclusivamente a que tanto el paragolpes delantero como el trasero son más grandes. Por tanto, la distancia entre ejes sigue siendo la misma: 2,45 metros.

Diseño moderno

Así es, Mitshubishi ha adaptado el diseño del Space Star a la nueva línea de diseño la marca nipona. Por ello, los cambios más visibles del nuevo Mitsubishi Space Star son los paragolpes delanteros y traseros. En el frontal encontramos la nueva parrilla «dynamic shield» con los elementos cromados en forma de C, que la verdad, le ha sentado bien al utilitario japonés y si tenemos en cuenta que el modelo anterior era algo sosete, pues le queda aún mejor 😜. También son de nueva factura los faros, con una apariencia más agresiva, pero limitados al usar bombillas halógenas. ¿Que les hubiese costado ofrecer en opción xenón o led para los pilotos delanteros?

Trasera agresiva

La lista de novedades se completa con nuevos diseños de llantas de 14” y 15”, y dos nuevos colores de carrocería.

Sin embargo, en la parte trasera, las ópticas son de LED de serie a excepción de los intermitentes y la luz de marcha atrás. La parte de atrás tiene un toque deportivo gracias a dos elementos principalmente: un paragolpes trasero abultado, lo que le otorga la sensación de ser más ancho y por tanto de aparentar más de lo que en realidad es y un tubo de escape cromado, que quieras que no, es agradable ver que algunas marcas todavía no lo han escondido en los bajos del coche.

El interior apenas ha cambiado

El interior es casi el mismo, pero mejoran algunos acabados y detalles de equipamiento.

El diseño del salpicadero es el mismo, y apenas han cambiado algunos pequeños detalles como el fondo del cuadro de instrumentos. Los plásticos son duros allá por donde mires y toques, pero dan buena sensación de calidad y el ajuste me parece muy bueno, sin filos al tacto ni crujidos al oído. Los asientos delanteros apuestan más por el confort que por la sujeción, llegando en ocasiones a no sujetar en plena curva, pero al menos cuentan con cinturón regulable en altura. Lo que es una lástima es que el volante no sea regulable en profundidad en pleno 2020 🤔.

El acabado superior Kaiteki incorpora elementos de equipamiento específicos, como el sistema de infoentretenimiento con pantalla central de 7 pulgadas compatible con Android Auto y Apple CarPlay y que incluye navegación por satélite (detalle ausente en otros automóviles actuales de Mitsubishi). También son de serie en el nivel Kaiteki el climatizador automático, el acceso y arranque sin llave y una bonita tapicería con tejido a rombos.

En un automóvil pequeño como éste no hay muchos huecos donde dejar nuestras cosas. La guantera es muy correcta, y sobre ella se ofrece una superficie plana; pero no hay un reposabrazos con o sin guantera entre los asientos ni tampoco una bandeja donde colocar el móvil, lo que nos obliga a colocarlo delante de la palanca de cambios para poder usar Android Auto o Apple CarPlay (ya que requiere que esté conectado por cable al sistema multimedia) y en ocasiones hay veces en las que podemos doblar el cable al meter la primera o la tercera marcha si lo ponemos delante de la palanca. 

Para 4 personas

En la fila posterior hay bastante espacio para dos personas pero muy poco para tres.

Las plazas traseras son sorprendentemente amplias, aunque esta afirmación solamente será válida mientras no vayan tres personas detrás. Sin embargo, dos personas adultas se acomodarán sin problemas de espacio para la cabeza ni para las rodillas. Se echa en falta algún detalle de confort como un reposabrazos central o alguna toma USB, pero al fin y al cabo, el que no lo traigan, es una norma no escrita de este segmento.

El maletero es pequeño

En lo referente al maletero, voy a decirlo sin rodeos, es pequeño. Sus 209 litros de capacidad no son gran cosa, y además. la boca de carga tiene formas irregulares. Dicho esto, hallaremos buenos detalles como una bandeja organizadora en el doble fondo y, bajo aquella, un hueco donde poner una rueda de emergencia (que es opcional, de serie viene un kit antipinchazos).

Un solo motor de 80 CV

Sólo está disponible con un motor de gasolina de 80 CV y cambio manual de 5 relaciones.

Con los años, la marca nipona ha ido reduciendo las opciones mecánicas del Mitsubishi Space Star hasta dejar solo una. Actualmente se ofrece un único motor de gasolina, el 120 MPI; un motor atmosférico de 1,2 litros de cilindrada con tres cilindros, acompañado de una caja de cambios manual de 5 marchas. Este motor otorga una potencia de 80 CV y un par máximo de sólo 106 Nm que llega demasiado arriba: a partir de las 4.000 vueltas. Este Mitsubishi Space Star acelera de 0 a 100 km/h en 12,6 segundos.

Estas cifras parecen poca cosa, ¿verdad? Pues la buena noticia es que el coche es muy ligero, pesa tan sólo 875 kg en vacío, de manera que la relación peso/potencia es mucho más favorable de lo que parece. Por otro lado, este propulsor me ha gustado en líneas generales. Es un motor voluntarioso, empuja bien y no le faltan bajos para ser atmosférico. La pega es que es ruidoso y la peculiar sonoridad de los tricilíndricos se deja notar, sobre todo a altas revoluciones.

Lo que no me ha terminado de gustar mucho es el tacto del embrague y de la palanca de cambios. El embrague está demasiado alto para mi gusto lo que obliga a revolucionarlo un poco para poder echar a andar. Los recorridos de la palanca son relativamentes cortos pero es muy fácil equivocarse al meter una marcha ya que están demasiado juntas.

Personalmente, hay una parte polémica que me gustaría comentarte y es que las relaciones son demasiado largas, especialmente en las marchas que deberían ser cortas (como la primera y la segunda). De hecho, se puede callejear por la ciudad sin casi tener que engranar la tercera. Entiendo que la marca nipona lo haga con idea de rebajar consumos, pero esta solución, como es lógico, limita la respuesta del motor.

Consume algo más de lo esperado

Y ahora que hablo de consumos, lo cierto es que me los esperaba más bajos. Los valores homologados son de 5,0 l/100 km para el acabado Motion y 5,3 l/100 km para el Kaiteki. En la vida real, si vas a usar el coche solo en ciudad, lo normal es verlo en torno a los 5,5 l/100 km, sin embargo, si vas a usarlo para carreteras cuyo límite esté entre 90 y 100 km/h, lo normal es verlo entre los 4,5 y los 5 l/100 km.

Ahora, cuando aumentas el ritmo hasta los 120 km/h la cosa cambia bastante, lo normal a esas velocidades es ver el indicador de consumo entre los 6 y 6,5 l/100 km. Si a eso le sumas que es un motor tricilíndrico, que el aislamiento interior no es muy bueno, y que al ser tan pequeño, cualquier movimiento se nota en exceso, no es el coche ideal para circular por autopista. Puede hacerlo sí, pero no está pensado para ello.

¿Cómo se comporta?

En carretera, este Mitsubishi Space Star se comporta muy dignamente gracias a su bajo peso y a su agilidad. De todas maneras, hay que tener en cuenta que las suspensiones son blandas, y eso hace que el coche se incline con facilidad en los giros. Pese a ello, el chasis está bien ajustado: los apoyos son nobles y el coche mantiene su trayectoria sin titubeos; y aunque es cierto que hay claras inclinaciones laterales, no se producen cabeceos al frenar. También me hubiese gustado que la dirección fuese algo más rápida para incrementar la sensación de dinamismo, pero esta dirección favorece su movimiento en la ciudad. 

El Space Star brilla sobre todo en ciudad, donde saca máximo partido a sus cualidades de coche pequeño, ligero y muy maniobrable en espacios reducidos, gracias a su corto radio de giro. Esto, en consecuencia, lo hace especialmente apto para nuestros desplazamientos diarios hacia el trabajo, para llevar llevar a los niños al cole o para ir al centro comercial… eso sí, solo si no nos volvemos locos con las compras, por aquello del maletero pequeño 😜.

¿Qué equipamiento tiene y cuánto vale?

El nivel de equipamiento Kaiteki da acceso al sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil, navegador, Android Auto y Apple CarPlay.

Como he mencionado al principio de la prueba, el nuevo Mitsubishi Space Star está a la venta con los acabados Motion y Kaiteki. Como suele suceder con las marcas japonesas en general, y con Mitsubishi en particular, los niveles de equipamiento son cerrados. De hecho, el único extra disponible es cualquier color de carrocería aparte del Blanco Polar, que es gratuito. Los precios de estas pintura se sitúan en una horquilla entre 300 y 600 euros.  

El equipamiento de serie, es decir, el del acabado Motion, es muy interesante para un vehículo de esta categoría, incluye llantas de aleación, ópticas traseras LED, retrovisores calefactables, cristales traseros tintados, elevalunas eléctricos para las cuatro ventanillas y recubrimiento de cuero para el volante multifunción y la palanca de cambios. También son de serie elementos de seguridad como la alerta de posible colisión, aviso de frenada de emergencia, control de crucero, asistente de arranque en pendiente y sensores de luz y lluvia.

El modelo Kaiteki, que es el que te he presentado en esta prueba, añade llantas de 15”, faros antiniebla, retrovisores con intermitentes LED integrados, apertura y arranque sin llave, esta tapicería tan simpática de rombos, el climatizador automático y el sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil, radio digital, Android Auto y Carplay.

El Space Star con acabado Motion tiene un precio oficial de 13.150 euros, mientras que el Kaiteki cuesta 14.350 euros. Si os sirve mi opinión, el equipamiento añadido por el Kaiteki compensa claramente estos 1.200 euros de sobrecoste, más todavía cuando la marca ofrece para ambas versiones, (ojo, en el momento de escribir esta prueba), 1.000 euros de descuento promocional y otros 1.500 euros por financiación. A eso hay que sumarle 400 € del plan Renove si entregas un coche y, por tanto se te queda en 10.250 € el acabado Motion.

7
Diseño
7
Motor
7
Comportamiento
7
Interior
8
Equipamiento
7
Consumo

Destacable

  • Espacio y confort interior
  • Precio competitivo
  • Diseño moderno
  • Precio competitivo

Mejorable

  • Consumo (a mi gusto) algo elevado
  • Maletero pequeño
  • Una sexta marcha para autopista
CategoryMitsubishi, Pruebas
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