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Hace 2 semanas publiqué una prueba en la que hice más de 2.000 km con el X-Trail de motor diésel de 150 CV con cambio manual. En esa entrada os comenté que gracias a su silencio de rodadura y su confort de marcha, es un coche con el que los kilómetros caen sin darse cuenta.

Además, os comenté que os iba a dar mi opinión sobre el motor de gasolina de 160 CV con cambio automático. Ya, de primeras os voy a contar una cosa, cuando lo recogí tenía unas ideas preconcebidas que poco a poco, a lo largo de la semana, se ha demostrado que no eran correctas.

Un motor con muchas sorpresas

Tras los 2.000 km en el diésel con cambio manual, el marcador del consumo medio se paró en 6,7 l/100 km. Esto me dio que pensar el lunes cuando recogí el coche, pensé «gasolina, automático, mucho peso, ya veras el consumo…» 

Pues no, todo lo contrario, nada más lo arranqué, no escuchaba nada dentro del habitáculo, y a medida que empezaba a andar y a cambiar de marcha, la suavidad con la que el cambio automático de doble embrague actuaba, se empezaba a notar.

Este motor de 160 CV empuja con fuerza (270 Nm) desde tan solo las 1.800 rpm. Los 160 cv los entrega con contundencia a las 5.500 rpm. Estas características hacen que tirar de los 1.500 kg (en vacío) sea pan comido. Me ha sorprendio mucho la soltura con la que este motor tira de tanto peso. 

Esta versión de gasolina es la única disponible en toda la gama y siempre será en tracción delantera. Con el motor gasolina no hay posibilidad de equipar la tracción a las cuatro ruedas. También se reserva al diésel el asistente a la conducción ProPilot

Este cambio automático no trae ni en opción levas tras el volante, por lo que si queremos recurrir al modo manual de la caja de cambios, únicamente tendremos que situar la palanca en la posición D y desplazarla a la izquierda. De este modo, se activa un modo secuencial, que no es rápido de reacciones precisamente, pero es efectivo. Este cambio está pensado para realizar una conducción tranquila.

Sus consumos son muy ajustados

Una de las ideas preconcebidas que tenía sobre el coche era su elevado consumo, pero no, tiene un consumo muy contenido. Durante la semana que tuve el coche, hice con él, unos 1.000 km de los cuales el 80% fue por vías rápidas. Su consumo en este tipo de vías se situó en un 6,8 l/100 km, cifra ligeramente inferior a la de su hermano de gasóleo. 

Ahora, la cosa cambia en ciudad, debido a su elevado peso y al cambio automático. En las pruebas que realicé, el consumo no bajaba de 8 l/100 km, una cifra más que razonable teniendo en cuenta el conjunto.

El consumo mixto de este coche al final de la prueba, entre ciudad y carretera, se situó en unos magníficos 7,2 l/100 km, una cifra más que aceptable para este tipo de vehículos. 

En fín… si tuviera que escoger entre el gasolina y el diésel, me quedaría con el gasolina. La sensación de empuje que tiene este motor no la tenía el diésel y prefiero el cambio automático de doble embrague en vez del convertidor de par del diésel. Si pulsas aquí podrás ver todo lo relacionado con el X-Trail.

CategoryNissan, Pruebas
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  1. 06/09/2019

    Me gusta este coche…

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