Tras años de dominación de las siglas OPC, la marca alemana Opel, ha querido volver a traer la denominación GSI a sus modelos. Primero fué al Opel Insignia, y posteriormente al Opel Corsa, y por ello, tenemos el nuevo Opel Corsa GSi. Sin embargo también disponen de acabados GSi Line en modelos como el Opel Astra, del cual tendréis noticias en breve.

El Opel Corsa GSi es la variante deportiva del mítico utilitario de la marca del rayo. La edición GSi es única, es decir, solo existe en carrocería de 3 puertas y motor 1.4 turbo gasolina de 4 cilindros y 150 cv. La caja de cambios será manual de 6 velocidades.

Diseño deportivo a la par que discreto

En la parte frontal, podemos ver algunos elementos específicos, como el paragolpes delantero, con inserciones en efecto fibra de carbono. Pero lo que más me llamó la atención fué la línea que se sitúa entre el capó y el paragolpes: es una simple pieza de plástico que simula ser una entrada de aire al motor. No tiene ninguna función, pero sin duda hace que la imagen que refleja en el retrovisor, si lo llevamos detrás, sea intimidante.

Mide 4,03 metros de largo, 1,73 de ancho y 1,48 de alto. Estas medidas, hacen que este coche cuando circula por ciudad, sea extremadamente sencillo de manejar, debido a lo «pequeño» que es.  Hace que nos podamos meter por cualquier sitio, y lo más importante, aparcar en cualquier hueco. Sin lugar a duda un coche de ciudad.

El lateral se distingue por un faldón específico de la versión GSI, los retrovisores en fibra de carbono y las ventanas traseras oscurecidas. La unidad de prensa que Opel nos cedió iba calzada con unas bonitas llantas de 18 pulgadas (752,43 €). Estas llantas son parte de la lista de opciones, pero, en caso de hacernos con un Corsa GSI, nos vendrá de serie con unas de 17 pulgadas.

La parte trasera es la más discreta del conjunto. Hay un pequeño alerón en el borde del techo y la punta del escape con acabado cromado es lo que nos hace diferenciar a esta versión GSi.

Esta discreción puede ser malo para mucha gente, pero yo soy de esas personas que piensa que cuanto más discreto mejor, y disponer de un deportivo bajo el acelerador. Pero… para gustos colores. Y para colores este es el denominado Mandarina. Además tenemos la opción de escoger colores más discretos, como un Rojo Rubí, Blanco Alpino, Negro Mineral o Gris Acero.

Lo mejor del interior son los asientos

Cuando recogí el coche, y abrí la puerta pensé «vaya… asientos de tipo semibaquet, ya verás que dolor de espalda», pero me llevé una gran alegría cuando tras unos pocos kilómetros empecé a disfrutar de de estos asientos.

Estos espectaculares semibaquets calefactados de cuero negro firmados por Recaro nos piden a gritos que nos montemos para disfrutar. Son unos asientos excelentes, con un agarre muy bueno que no por ello penaliza la comodidad. Si hay que ponerles pegas, podemos sacar una: los cinturones de seguridad quedan muy atrás a la hora de abrocharse, por lo que tendremos que hacer un movimiento exagerado para alcanzarlos. Además, si queremos estos asientos, habrá que pagar por ellos 1.309,46 €

La postura de conducción es buena, con todos los mandos en una buena disposición y un volante con un buen tacto. La única pega es que la regulación en altura del asiento no nos deja mucho juego, por lo que para algunos conductores puede dar la sensación de ir demasiado altos cuando quieran hacer una conducción deportiva.

Dependiendo de la posición en la que ajustemos los asientos, el pilar A puede llegar restar algo (muy poco) de visibilidad y, a la hora de ir por una carretera revirada, se puede hacer difícil (para algunas personas) visualizar la salida de la curva cuando nos encontramos en el vértice de la misma.

Los materiales utilizados en el interior son correctos, si bien es verdad que algunas partes del habitáculo se pueden mejorar. Por ejemplo, la posición de la pantalla del sistema de info-entretenimiento, que para mi gusto, tendría que estar integrada en el salpicadero, encima de las tomas de ventilación centrales.

El plástico utilizado en el túnel de transmisión, la parte baja del salpicadero y los paneles superiores de las puertas son de un tacto duro y que no da sensación de calidad. Hay que decir también que estas partes están compensadas con los asientos en cuero y el pomo y el volante, forrados en piel también.

Las mejores plazas traseras del segmento

El acceso a las plazas traseras es cómodo debido al gran espacio que dejan los Recaro. Aunque les tengo que poner una pega, no guardan la posición, me explico, si tu tiras del tirador para desplazar hacia delante el asiento con el respaldo reclinado hacia delante también, cuando vuelves a tirar, no se desbloquea en longitud, tienes que agacharte y tirar del tirador de debajo del asiento para volverlo a echar para atrás.

Una vez sentados en las plazas traseras, podemos notar que los asientos tienen un mullido cómodo y el espacio para las piernas junto con la distancia libre al techo es más que correcto para un coche de 4 metros de largo, en ningún momento golpeará el techo ni se dará con las piernas en el asiento delantero una persona que mida menos de 1,90 m de altura.

En cuanto al maletero, cuenta con 280 litros repartidos en dos volúmenes. Cuando abrimos el portón, nos puede dar la sensación de que tenemos poco espacio para cargar bultos, pero el suelo se levanta dejando paso a un doble fondo con formas muy regulares que es bastante aprovechable ya que en vez de rueda de repuesto, lleva un kit antipinchazos.

Tiene un motor bipolar

El motor es un 1.4 Turbo capaz de rendir 150 CV y 220 Nm de par entre las 3.000 y las 4.500 rpm. Este propulsor no es específico de esta versión, sino que Opel ya lo ha montado en más modelos de la marca. El corazón del Opel Corsa GSI ha mostrado ser algo vago a bajas vueltas, ya que le cuesta ganar velocidad hasta que la aguja del tacómetro pasa de las 2.500 rpm. Pasada esta cifra, el turbo entra en acción, haciendo que el pequeño compacto de Opel sea capaz de estirar las marchas hasta las casi 7.000 rpm.

Así que, si alguna vez decidimos achuchar al 4 cilindros que tenemos debajo del capó, no os preocupeis por las sensaciones porque son muy deportivas, por lo que podemos decir que los 150 caballos con los que cuenta el Opel Corsa GSI son más que suficientes para dibujarnos una sonrisa en la cara. Es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y alcanzar los 207 km/h de velocidad punta.

Solo cambio manual

El Opel Corsa GSi cuenta con una caja de cambios manual de 6 velocidades con una segunda y tercera marcha muy largas que se convierten en ideales para negociar tramos ratoneros. Los recorridos de la palanca de cambios son cortos y precisos, aunque el pomo no es el más adecuado para una conducción deportiva (es el mismo que montan todos los modelos de la gama de Opel pero revestido en cuero).

Digo que es un motor bipolar porque al ser algo vago, en ciudad hace que vaya lo suficientemente bien como para no gastar una burrada en combustible. ¿Y cómo se ahorramos en combustible? Muy fácil, circulando como si de un diesel se tratara, cambiando a las 2.000 rpm y creeme cuando te digo que será más que suficiente la potencia para ciudad en ese régimen de vueltas.

En cuanto a los consumos, Opel declara 7,7 litros en consumo urbano, 5,1 en extraurbano y un consumo medio de 6,1. Las cifras obtenidas durante la prueba, se distan mucho a las homologadas por el fabricante. Durante la semana que tuve el coche, el consumo urbano fue de 8 l/100 km, el consumo extraurbano fue de 6,5 l/100 km y el mixto fue de 7,0 l/100 km.

Tiene un comportamiento que hace que no quieras bajarte del coche

A los mandos del Opel Corsa GSi se puede apreciar que se ha beneficiado del chasis desarrollado por la división deportiva de la marca (OPC), que hasta ahora se había ocupado de hacer los modelos más picantes del fabricante germano. El  coche es excelente y con él Opel ha conseguido que el pequeño compacto tenga un comportamiento extremadamente ágil con el que enlazar curvas sea todo un juego muy divertido.

Hemos definido a este coche como “un coche diseñado para las carreteras reviradas”. Después de una ruta por la sierra de guadarrama, no nos atrevemos a decir es un coche nacido para las carreteras reviradas, es enlazar curva tras curva, como si del Gran Turismo se tratara.

El modelo equipa unos amortiguadores del especialista Koni con un tarado deportivo. Tienen una dureza ideal para tomar curvas sin que el coche balancee en exceso, pero no son tan radicales como para que sean un suplicio en el día a día: no son tan cómodos como ir en una berlina familiar, pero sí son lo suficientemente confortables como para que pasar un bache no suponga un castigo a nuestra espalda.

El Opel Corsa GSI se ha mostrado muy ágil. La unión entre su buen chasis, la excelente suspensión y una dirección muy precisa hace que el comportamiento sea brillante a la hora de negociar tramos revirados.

Es silencioso y ruidoso

El aislamiento acústico en el habitáculo es bueno: en sexta marcha y a 120 km/h, el sonido del motor es bajo y en ningún momento llega a ser molesto. Cuando queremos que el motor trabaje a fondo, la cosa cambia, con un sonido bonito y deportivo ideal para este tipo de coche.

Los frenos son capaces de frenar bien, aunque tienen una pega importante: se fatigan rápido, por lo que, si rodamos fuerte, debemos dejarlos descansar cada poco tiempo, puesto que se nota un desfallecimiento importante en ellos. Lo ideal hubieran sido unos frenos de disco ventilados y perforados.

El equipamiento es más que completo de serie

El Opel Corsa GSI cuenta con un equipamiento de serie muy completo. Por los 17.500 euros que cuesta esta unidad (sin descuentos de concesionario) disponemos, entre otros elementos, de sensores de aparcamiento delanteros y traseros, suspensión Koni deportiva, llantas de aleación de 17 pulgadas.

Además, algunos elementos estéticos, como las llantas de 18 pulgadas que equipa nuestra unidad por 752,43 €. De serie equipa conectividad para Apple CarPlay y Android Auto, Start and Stop, Control de crucero con limitador de velocidad …

En el equipamiento opcional podemos destacar tres paquetes: el Pack GSI (cámara de visión trasera y faros bi xenón) por 624 euros, el Pack Visibilidad (control automático de luces, sensor de lluvia y retrovisor interior fotosensible) por 177 euros y el Pack Conectividad (Opel OnStar, navegador 4.0 IntelliLink y WiFi) por 831 euros.

En conclusión, el Opel Corsa GSI ha demostrado que puede cumplir con las expectativas que promete: un coche ágil capaz de hacer que el conductor se divierta mucho tras el volante.

8
Diseño
7
Motor
8
Comportamiento
7
Interior
7
Equipamiento
7
Consumo

Destacable

  • Suspensión Koni
  • Buen Chasis
  • Semibaquets Recaro

Mejorable

  • Rápido agotamiento de los frenos
  • Plásticos duros en el interior
CategoryOpel, Pruebas
Tags
  1. 14/04/2019

    Yo quiero ese juguete!! Que tal va la suspensión Koni deportiva?

    • 14/04/2019

      Va muy bien, tienen una dureza ideal para tomar curvas sin que el coche balancee en exceso, pero no son tan radicales como para que sean un suplicio en el día a día: no son tan cómodos como ir en una berlina familiar, pero sí son lo suficientemente confortables como para que pasar un bache no suponga un castigo para la espalda.

Escribe un comentario

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: