Todos estamos de acuerdo en que los SUV se han convertido en los superventas de nuestro mercado, por encima de superventas ya asentados en el mercado europeo, como las berlinas o los compactos.

A día de hoy rara es la marca que no se ha unido a esta tendencia , y por supuesto, Renault no es una de ellas. Tan solo 10 años después del lanzamiento de la primera generación del Renault Koleos en el año 2006, y gracias a la alianza Renault-Nissan, la marca optó por renovar su modelo y para ello adoptaron la base del Nissan X-Trail para hacer un coche completamente nuevo.

De su predecesor no ha heredado nada de nada, excepto el nombre. Es más grande, presenta un diseño mucho más agradable, ofrece un nivel de acabados muy bueno y un comportamiento dinámico a la altura de lo esperado.

Pero hay un pequeño inconveniente, que a mucha gente no le gustará. Únicamente se vende con motor diesel. En esta ocasión la marca nos ha cedido esta unidad con el motor 2.0 dCi de 175 CV con tracción 4×4 y cambio automático X-Tronic de 7 relaciones.

Diseño: Unión de robustez y elegancia

Si hay algo, que me gusta de la firma francesa, es la originalidad con la que sus líneas están diseñadas. Es cierto que el Renault Koleos sigue el diseño que introdujo el Renault Talisman, y por ello su aspecto exterior demuestra una unión de robustez y elegancia. Esto hace que el coche, pase por donde pase, llame la atención, por ser un coche grande y elegante. 

 Como no podía ser de otra manera, el frontal está presidido por la gran insignia de Renault, que está encima de la placa «Initiale Paris«, la cual informa a todo aquel que vea el coche, que estamos ante el acabado alto de gama. Este nombre lo encontraremos en diferentes sitios de el interior. Y por supuesto, no nos olvidemos de los faros, con una inmensas luces diurnas de LED, que tienen un diseño moderno y de lujo a partes iguales. 

En el lateral hay una cosa que destaca, una línea que comienza en los faros y llega hasta otra placa con la inscripción «Initiale Paris». Esa línea ha permitido poner los tiradores de las puertas a la altura de los pilotos, tanto de los traseros como los delanteros. Como suele ser habitual en los SUV, contamos con puertas anchas, con una apertura de  casi 90º, lo que nos permite entrar y salir del coche sin problema y los pasos de rueda en plástico negro que aumentan ese aspecto off-road.

El nuevo Koleos ahora mide 4,7 metros de largo, 1,8 de ancho y 1,7 de alto, por lo tanto vemos que ha crecido generosamente respecto al modelo predecesor. Además, dispone de una batalla más generosa que se extiende hasta los 2,7 metros de largo, lo que le asegura un habitáculo espacioso.

La parte trasera al igual que la delantera, está basado en el diseño del Renault Talisman, contando así con unos pilotos traseros muy similares a los de la berlina francesa. Como en todo el conjunto del diseño exterior del Koleos, los cromados están muy presentes, y se dejan ver también en la parte baja de la zaga, a modo de dos salidas de escape falsas. La luneta trasera, por otro lado, se mantiene más elevada que en otros modelos de este segmento, lo que perjudicará a la visibilidad interior a la hora de mirar por el retrovisor interior, solo en caso de que sea una persona menor de 1,60 metros quien conduzca.

Interior: Como en casa

Como suele ser habitual, las marcas aprovechan elementos de otros modelos de la marca, para renovar o crear modelos. En este caso, el Renault Koleos conserva el diseño interior del Mégane o el Talisman. 

Últimamente, la gran mayoría de fabricantes están «modernizando» sus vehículos y Renault ha optado por pasar la gran mayoría de funciones a la pantalla vertical de 8,7 pulgadas, al igual que han hecho Mercedes, Volvo y Tesla entre otros. 

La primera impresión que uno se lleva cuando se sienta por primera vez en un Koleos es la gran sensación de amplitud que ofrece tanto si lo haces en las plazas delanteras como en las traseras. Una vez acomodado en el asiento del conductor hay que destacar una postura de conducción muy natural y cómoda. El asiento tiene regulación eléctrica y el volante puede configurarse tanto en altura como en profundidad. Esto hace que personas de todas las estaturas puedan encontrar su postura de conducción de forma rápida y óptima.

Con el nivel de acabado «Initiale París» el Koleos se acerca peligrosamente a la sensación de calidad que ofrecen esos modelos que socialmente catalogamos como “premium”. Los materiales que se han utilizado para la confección del interior, el cuero de los asientos o la goma de tacto blando que forra todo el salpicadero hacen de este nuevo Koleos un coche verdaderamente agradable para los ocupantes.

Empecemos a ver esa sensación de calidad por el volante, el cual incorpora botones multifunción que nos serán de gran ayuda a la hora de configurar el control de crucero adaptativo, el volumen de la música, las diversas pantallas del tacómetro y del sistema bluetooth para contestar o rechazar llamadas. Como ya ocurría en el exterior, en la parte inferior del volante volvemos a contar con una placa que nos indica el acabado del vehículo.

Continuemos por el cuadro de instrumentos, dividido en tres zonas, una pantalla digital en el centro junto con dos diales analógicos en los laterales. En la zona de la izquierda se muestra la temperatura del refrigerante; en la zona central, tenemos una pantalla en la que podemos cambiar los gráficos, para que no nos muestre las revoluciones, sino la velocidad. Además nos muestra información sobre el trayecto, como por ejemplo el consumo medio, la configuración del control de crucero adaptativo, así como el reparto del par en ambos ejes o la posición de la palanca de cambios; en la zona de la derecha, nos muestra el nivel de combustible, con un depósito de 60 litros.

Y terminamos con el sistema R-Link 2 incluído en la pantalla táctil que funciona de forma adecuada. Su comportamiento dista mucho de la más fluida del mercado, pero se conecta de forma sencilla con nuestro teléfono vía Bluetooth y los mapas están actualizados, a pesar de que el sistema se note algo lento y pesado a la hora de manejarnos con él. En temas de configuración es bastante lioso y hay que pasar varias pantallas hasta llegar a la opción deseada, lo que obliga a desviar durante bastante tiempo la bastante la vista de la carretera. Aunque una ventaja tiene, y es que los atascos, te los dice en el momento, lo que facilita poder coger otra ruta para evadirlos.

El climatizador, ubicado justo debajo de la pantalla multimedia, incorpora dos ruletas en ambos lados con los que configuraremos la temperatura bizona, los cuales serán fáciles de confundir en un descuido con los ajustes del sonido, a pesar de que el Renault Koleos se sirve de botones táctiles para ello. He de decir que soy de los que prefieren tener una rueda para subir o bajar el volumen. En fin… para gustos colores.

Debajo de estas, encontramos los botones de los asientos calefactados y ventilados, así como el modo Eco con el reduciremos levemente el consumo de combustible, así como la ayuda al aparcamiento y la desconexión del sistema Start/Stop.

El punto fuerte de este Renault Koleos es su gran espacio interior. Parece que al entrar en él, nos transportamos a la gran comodidad de nuestra casa, y creerme cuando os digo que no es para menos.

La versión «Initiale Paris» trae de serie unos asientos que se asemejan más al sofá de casa, que a unos asientos de automóvil. La comodidad es su único objetivo. Cuentan con regulación electrónica para las plazas delanteras, y los reposacabezas son, probablemente, los más originales del mercado, ofreciendo ajuste tanto vertical como horizontal. 

Se echa en falta eso sí, un sistema de masaje, aunque el asiento del conductor cuente con ajuste lumbar. Los ocupantes delanteros gozarán de una gran amplitud sobretodo si contamos con techo solar, pero no era nuestro caso.

Las plazas traseras tampoco se quedan atrás ya que cuentan con mucho espacio en todas direcciones, y la plaza central es bastante ancha como para que quepan tres adultos de constitución media sin problemas, a pesar de estar ligeramente más elevada que las laterales. Además, el ángulo de apertura de la puerta, permite entrar y salir del coche sin ningún problema.

El espacio libre tanto en distancia de las piernas con los asientos delanteros como en altura es más que evidente. La parte trasera cuenta además con salida de aire (sin regulación de temperatura), dos tomas USB, una entrada jack 3.5 y una toma de 12V, por lo que nadie en estos asientos podrá echar de menos alguna conexión.

Pese al buen espacio disponible en la segunda fila, también es cierto que el Koleos sale ligeramente penalizado frente a algunas opciones que sí equipan modelos de su competencia. Por ejemplo: en el Koleos la banqueta no es corredera ni los respaldos pueden reclinarse, y tampoco existe la posibilidad de adquirir una versión de siete plazas.

En lo que respecta al maletero, con los asientos en su disposición original (5 plazas) disponemos de un generoso espacio de 579 litros hasta la bandeja y de 831 litros si contamos hasta el techo. Con los respaldos abatidos, una acción que puede realizarse con unos tiradores justo a la boca de carga, la capacidad se amplía hasta los 1.759 litros totales. Así mismo, contamos con apertura automática del portón con solo pasar el pié por debajo del paragolpes trasero, lo que nos facilita poder cargar bultos en el maletero, si tenemos algo en las manos.

 Además, bajo el piso encontramos un práctico separador con varios huecos para distribuir pequeños objetos y, debajo de este, una rueda de repuesto de tipo temporal por si pinchamos. 

Un apunte, el coche tiene huecos por todos lados, donde podemos dejar nuestros objetos personales sin que salgan volando cuando aceleramos, lo que se asemeja a un auténtico monovolumen.

Motor: Solo en diesel y con una caja de cambios que le penaliza

Como ya he mencionado en el principio de esta prueba, el Koleos solo está disponible con propulsores diésel. Es probable que más adelante llegue alguna variante de gasolina, pero actualmente no existe.

El motor de entrada es el ya conocido 1.6 dCi de 130 CV y la variante más potente, y la que estamos probando, es el 2.0 dCi de 175 CV. Es un motor que entrega 380 Nm de par y declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,5 segundos y una velocidad punta de 192 km/h. Sus prestaciones no parecen gran cosa, pero es que el Koleos pesa en vacío más de 1.800 kg, y eso hay que moverlo. Este es el único propulsor disponible con el acabado Initiale Paris.

El Initiale París viene de serie con la tracción a las cuatro ruedas, pero en niveles de acabado inferiores hay versiones de sólo tracción delantera. Lo mismo ocurre con la caja de cambios: esta versión es automática X-Tronic pero el también podremos decantarnos por un cambio manual convencional de 6 relaciones si elige un nivel de acabado inferior.

Me voy a parar aquí para hablaros precisamente del cambio X-Tronic, la parte que menos que ha gustado de este Koleos. Se trata de un cambio automático de tipo variador continuo, el cual ofrece 7 marchas de forma prefijada (marchas simuladas) para que su funcionamiento se parezca más o menos al de un cambio automático convencional. Gracias a esta gestión se ha disimulado un poco su forma de actuar pero me sigue pareciendo lento y con una ligera distorsión entre la aceleración real del vehículo y la percepción que tenemos de a qué revoluciones está funcionando el motor.

¿A qué me refiero con que hay una pequeña distorsión entre la aceleración y la percepción de revoluciones? Os lo explico con un ejemplo. Vais a salir de un STOP y necesitáis pisar a fondo para poder salir, pues bien, tu aceleras, el motor suena mucho, pero no acelera tanto como las revoluciones del motor nos sugieren. 

A favor de este tipo de cambios está la suavidad de funcionamiento al no existir marchas como tales y, por consiguiente, la ausencia total de tirones a la hora de “engranar” una marcha superior.

Os voy a dar dos consejos para este tipo de cambio; el primero, si no queréis escuchar ese sonido durante el funcionamiento en ciudad, mejor pisar suave el acelerador e intentar pasar a tercera lo antes posible y eso sí, siempre con el modo ECO activado. Y el segundo, en autopista, a velocidad constante de 120 km/h, es más que recomendable circular en modo manual con la séptima velocidad seleccionada, porque en modo automático es muy difícil que engrane la séptima por lo que el gasto de combustible será mayor.

Comportamiento: Diseñado para ofrecer una sensación de confort

El hábitat natural de este tipo de coches son la vías rápidas y eso se nota. El coche responde como uno espera. El motor cumple, aunque es un poco ruidoso (pero sin llegar a molestar a los pasajeros) . Tiene buenos bajos, que es básicamente el rango que más vamos a utilizar a diario, y unas revoluciones medias bastante buenas. La entrega de potencia no es demasiado contundente en las aceleraciones puras pero una vez lanzado este Koleos aguanta ritmos altos de autopista con muchísima facilidad.

En carreteras secundarias la cosa empeora ligeramente. Las suspensiones retienen los balanceos de la carrocería, pero el peso elevado del conjunto también provoca algunas inercias ante una conducción un poco más dinámica. El cambio tampoco ayuda, por eso en este tipo de carreteras es recomendable usarlo de forma secuencial para sacarle el máximo partido (aunque cuando llega al corte, pasa a la marcha siguiente).

En ciudad es bastante ágil a pesar de su tamaño, y es que su radio de giro le facilita las maniobras típicas de este entorno. Además la suspensión filtra muy bien los baches y resalto, por lo que circular por alguna que otra carretera no resultará para nada incómodo. Por otro lado, la «maldita» de tener que aparcar se realiza de forma bastante sencilla debido a la ayuda que trae de serie el equipamiento Initiale Paris, el asistente de aparcamiento automático. Este sistema a veces peca de optimista al encontrar espacios en los que, una vez comprobado, es imposible que el coche entre. A pesar de esto, por lo general funciona de forma excelente, sobretodo en huecos ajustados, pero eso sí, siempre con hueco suficiente a los laterales de la calle, para que pueda realizar el giro.

¿Cómo funciona el sistema de aparcamiento automático? El coche detecta el hueco mediante los ultrasonidos, y es el que que controla únicamente la dirección. Los pedales y la selección de la marcha la tenemos que realizar nosotros. El sistema es capaz de aparcar en paralelo, en diagonal y en batería.

El sistema de tracción electrónico tiene 3 posiciones: tracción delantera, reparto automático o tracción a las cuatro ruedas. Lo normal es llevarlo en automático AWD o en tracción delantera 2WD, de esta forma es el propio coche el que decide que porcentaje del par va a las ruedas delanteras o a las traseras. En condiciones normales tira de adelante y reparte hacia el eje posterior pequeños porcentajes para garantizar un agarre óptimo. La otra opción es bloquear el reparto al 50% entre el eje delantero y el trasero para asegurarnos una tracción óptima si vamos a circular fuera del asfalto. 

El modo automático AWD reparte la tracción en función de las necesidades del coche, por ejemplo, a la hora de salir de un semáforo, si llevamos ese modo activado, y aceleramos de forma suave el coche reparte un 10% de la tracción al eje trasero. Sin embargo si aceleramos más fuerte, va a llegar a repartir el 50% – 50% para evitar que el coche patine. Sin duda el modo que recomiendo llevar.

Este es un coche que puede salir del asfalto, para hacer una excursión con la familia por pistas en buen estado y nada más, quien se compre este coche, le dará un uso principal en autopista y no en pistas. 

Equipamiento: Initiale Paris

El precio de esta unidad es de 47.398,64 € que con descuentos, se queda en 41.284,22 €¿Qué trae este coche para valer tanto? Lo primero, esta unidad equipa el motor más potente, un dCi de 175 CV con cambio automático X-Tronic de tipo CVT y tracción a las cuatro ruedas. Además esta unidad tiene algunos extras, en concreto la pintura Negro Amatista (a la luz es morado y sin luz es negro), tapicería de cuero Nappa negro (incluyendo cuero en el 70% de cada puerta), volante de cuero y Ayuda al aparcamiento lateral + Easy park assist

De serie, el acabado Initialis Paris, equipa detector de vehículos en el ángulo muerto, faros antiniebla de led con luces de curva, alerta de exceso de velocidad con reconocimiento de señales de tráfico, alerta de cambio involuntario de carril (suena como si pisaras el arcén por el lado correspondiente al que te sales) , asientos delanteros eléctricos y ventilados, tarjeta de acceso y arranque sin llave (si te alejas con la llave en el bolsillo, el coche se cierra inmediatamente), sistema de frenada de emergencia, cambio automático de las luces de carretera/cruce, reposacabezas delanteros relax, freno de mano eléctrico, android auto y apple carplayentre otros…

El sistema de sonido de la marca Bose, con altavoces en las puertas y uno en el salpicadero, he de decir que suena francamente bien, y cuanto más alto lo pones, más ganas te dan de cantar…

Sobrepasar los 40.000 euros con un coche de una marca “generalista” es, cuanto menos, significativo. Por ese precio quizás uno podría decidirse por un vehículo de esos que llamamos “premium” con una potencia similar. ¿Cuál es la diferencia entonces? Muy fácil: este Koleos que hemos probado viene equipado hasta los topes. No le falta absolutamente de nada. En cambio, un “premium” de similares características y mecánica, por este precio, viene pelado de equipamiento. Para igualarlo al Renault es posible que debamos sumar entre 10.000 y 20.000 euros de más como mínimo…

Consumo: Algo elevado

El Koleos, en esta configuración, homologa un consumo medio de 6,4 l/100 km, sin embargo, y conduciendo de forma normal, el consumo real está más próximo a los 8 l/100 km (7,9 l/100 km) incluso con el modo ECO activado. 

En ciudad homologa un consumo de 7,0 l/100 km sin embargo, durante nuestra semana de pruebas en ciudad no conseguí bajar el consumo de 9,2 l/100 km. Y en vías rápidas, homologa 6,0 l/100 km sin embargo, no conseguí bajar el consumo de 6,7 l/100 km.

Pero una cosa os digo, con los 1.800 kg en vacío me parece más que razonable el consumo, aunque también os digo, que si pusieran otro tipo de cambio que no sea CVT, lo más probable es que los consumos disminuyeran.

Este vehículo cuenta con la etiqueta de la DGT C, la cual en Madrid, nos permite obtener un 10% de descuento a la hora de aparcar dentro del área metropolitana.

En definitiva, es un vehículo diseñado para hacer kilometros en carretera, está a la última tecnológicamente hablando y tiene un diseño de robustez a la par que elegante con un consumo algo elevado. 

8
Diseño
7
Motor
7
Comportamiento
8
Interior
8
Equipamiento
7
Consumo

Destacable

  • Diseño atractivo
  • Confort de viaje
  • Cargado de equipamiento

Mejorable

  • Peso
  • Cambio X-Tronic
  • Funcionamiento pantalla táctil R-Link
CategoryPruebas, Renault
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