El mes pasado, Opel me cedió una unidad del Opel Astra 2020, en concreto, la que equipaba el motor de gasolina con 145 CV de potencia y cambio manual de 6 relaciones. Lo cierto es que el rendimiento de ese motor me gustó, sobre todo por su consumo y por sus prestaciones a alto régimen, pero me quedé con las ganas de probar su homólogo diésel, el Opel Astra Elegance 1.5D EAT9.

Y tachán, a las 3 semanas mis deseos se hicieron realidad. Fuí con buenas expectativas a recogerlo, sobre todo, pensando que si con el motor de gasolina había conseguido un consumo mixto de 6 litros, este que era diésel y encima tenía 9 marchas, tendría que ser un mechero. ¿Lo fué?

Antes de contestarte a esa pregunta, voy a explicarte brevemente la opción mecánica de este coche y que me ha parecido. Se trata de un motor diésel de 3 cilindros con 122 CV de potencia asociado a una caja automática de convertidor de par de 9 relaciones denominada EAT9, de ahí el nombre del coche, Opel Astra Elegance 1.5D EAT9.

Desde mi punto de vista solo tiene una pega: En parado vibra más de lo deseado

Cuando me monté por primera vez en este coche y lo arranqué, me llevé una leve decepción. El motor de gasolina también era de tres cilindros, pero apenas vibraba en parado. Lo sé, este es diésel y encima de tres cilindros, cierto, pero me esperaba que en un coche del año 2020 el traqueteo de estos motores no se notara tanto. Cuando lleva un rato encendido ese traqueteo se vuelve bastante más leve, pero es que en frío… 🥶 😨 no hay quien lo aguante, y eso que esta unidad era automática. 

Además, la caja automática EAT9 (desarrollada por General Motors) produce una leve vibración al frenar, por ejemplo pasando de 5 a 0 km/h, similar a cuando no pisas el embrague en un manual cuando te vas a detener. Esto hace que aunque sea automático tengas la sensación de que se vaya a calar. Esta vibración si se frena super, pero super suave, apenas se nota, pero en un atasco, no hay quien lo aguante. Espero que PSA corrija este error en la caja de cambios lo antes posible

Cabe recalcar que estas vibraciones desaparecen una vez en marcha y ni siquiera se hacen notar cuando estamos cogiendo vueltas para realizar un adelantamiento, como sí pasa en otros compactos tricilíndricos.

Pasemos a las bondades

Tras mostrarte mi opinión sobre las únicas dos cosas malas que tiene esta motorización, ahora te voy a decir lo bueno que tiene. Si tienes que hacer muchos kilómetros al añoesta combinación es perfecta para tí, sobre todo si tienes que hacer largos viajes y coger el coche a diario. 

No me hicieron falta muchos kilómetros para comprobar que a pesar de ser un tricilíndrico y de esas dos pegas anteriores, el rendimiento es más que suficiente para mover el coche sin problemas y no tener que apurar al corte.

La velocidad punta es de 205 km/h y su aceleración de 0 a 100 km/h es de 10,9 segundos.

Es un motor que empuja con bastante alegría a bajas vueltas, es decir, entrega su par máximo (285 Nm) entre las 1.500 y las 2.750 rpm, por lo que en bajas es donde mejor rendimiento se obtiene, lo que hará que tanto el consumo como el confort se vean afectados para bien.

Se echa en falta unas levas tras el volante.

La transmisión realiza los cambios de velocidad con mucha suavidad. En este sentido no hay nada que objetar. Al tener 9 relaciones, el cambio intenta circular lo máximo posible en las relaciones largas, por lo que cuando llega la hora de acelerar hay que bajar una o dos marchas para poder tener fuerza y hacer el adelantamiento.

Este gesto podemos hacerlo bien bajando las marchas manualmente con la palanca, o bien pisando a fondo, y que el coche se encargue de seleccionar la marcha adecuada. Tras realizar este gesto, enseguida tendremos la potencia suficiente para realizar esa maniobra.

¿Y sus consumos?

El precio de esta unidad sin extras arranca en 30.600 €

Respondiendo a la pregunta del principio y a esta, la respuesta es que son bastante ajustados. Si unes que es un motor de tres cilindros, con tan solo 1.5 litros de cilindrada y encima con 9 marchas, sale una combinación ideal para no parar de hacerle kilómetros. 

El consumo mixto homologado para esta combinación es de tan solo 5.0 l/100 km y he de decir que se cumple, e incluso se supera. Cuando devolví el coche, el consumo mixto se había quedado en unos míseros 4,7 l/100 km. Es más, estoy 100 % seguro de que si juegas a bajar consumos, esa cifra puede bajar entre medio litro y un litro. 

En autovía y autopista a 120 km/h es muy raro ver pasar el consumo medio por encima de los 5 l/100 km y en la ciudad, es muy raro verlo pasar de 6 l/100 km.

Personalmente me gusta bastante más el motor de gasolina, pero claro, para gustos colores. Si haces muchos kilómetros te recomiendo esta combinación, si no haces muchos, el motor de gasolina es la mejor opción.

Si quieres ver más en detalle de cómo es este restyling, las cosas nuevas que tiene y toda la información de cómo reacciona el coche, precios, etc. Pulsa aquí para descubrirlo

CategoryOpel, Pruebas
Tags
  1. 10/07/2020

    Increíble artículo. Gracias por decir la verdad sobre los coches. Se agradece que alguien diga la verdad de vez en cuando.

Escribe un comentario

Cuéntame que te ha parecido el artículo

A %d blogueros les gusta esto: