Hace casi 3 años, la marca española vivió un momento histórico arriesgándose a sacar al mercado su primer SUV. Esta jugada no le salió nada mal y es que a día de hoy, tras tres años de vida comercial el Seat Ateca sigue siendo un superventas.

Este modelo nació como respuesta a la fortísima demanda de su nicho de mercado. Otros SUV como el Nissan Qashqai, o el Toyota RAV4 se llevaban un alto porcentaje de las ventas, y por tanto, a la marca de Martorell le pareció idóneo crear un vehículo campero que complementara al Ibiza y al León.

Sus rasgos marcados dejan muy claro que estamos ante el grupo VAG

Este color es el de fábrica, que no tiene coste

Ser uno de los últimos en llegar tienen sus ventajas ya que resulta muy fácil llamar la atención si «eres el nuevo del barrio». Seat no ha arriesgado en su diseño, y al igual que el Arona (su hermano pequeño) es un Ibiza con muchas vitaminas, el Seat Ateca es un León que ha tomado asteroides.

Cuando lo ví por primera vez en un concesionario, me pereció muy pequeño, pero… os lo confieso, lo ví con prisas. Esta semana, me he dado cuenta que de pequeño no tiene nada, aunque no llegue a los 4,5 metros de largo, por dentro es inmenso. Os lo contaré mas adelante.

Los faros Full LED tienen un haz de luz y potencia a la altura de lo esperado, y son más que recomendables, sobretodo si se viaja mucho de noche. El sistema automático de luces cortas/largas no funciona a la perfección, pero hace su función. Los faros antiniebla son de LED.

Si hay una cosa que me gusta, y mucho, de los coches de Seat, es su frontal. Esto es principalmente por su firma lumínica Full Led, que gracias a su diseño, el coche parece mucho más elegante. 

Los intermitentes, tienen un toque muy moderno y «tecnológico», porque en lugar de atenuar las luces diurnas cuando lo accionamos, la luz diurna se vuelve amarilla e intermitente.

Si lo miramos desde un lateral, hay un nervio que destaca entre los demás, el que va desde el piloto delantero hasta el trasero. Este nervio eleva la cintura y le da un toque de robustez. Sus proporciones, con cortos voladizos hacen que parezca más grande de lo que es en realidad.

Gracias a la amplitud y al ángulo de apertura de sus puertas, el acceso al interior se vuelve muy cómodo, y en ningún momento nos veremos obligados a forzar la postura para podernos sentar. 

La parte de atrás es más conservadora

Como extra se puede pedir la apertura del portón pasando el pie por debajo.

Si la parte delantera tiene su imagen moderna gracias a los faros full LED, la trasera es, tal vez, la menos arriesgada: demasiado parecida a la de un León ST, lo cual no es malo, pero un coche como éste se merece un poco más de audacia y diferenciación.

El interior es muy similar al León

Aunque exteriormente no se haya arriesgado mucho, si se percibe como un coche nuevo, sin embargo, en cuanto entré en el interior, pense… por que no lo comparo con el Seat León, y eso hice, apenas encontré diferencias con el Seat León.

Los materiales son buenos y cuando pasas un rato dentro, te empiezas a encontrar cómodo y rodeado de un espacio acogedor. Sin embargo, echo de menos un diseño algo más personal y exclusivo en un modelo tan importante para la marca.

Todos los elementos, están mirando hacia el conductor, para que los tengas todos a mano y los puedas manejar con facilidad, y en posición elevada, para evitar que desvíes la vista de la carretera, lo que hace que rápidamente te hagas con los mandos del vehículo.

El salpicadero tiene unas formas en las que se integra perfectamente la pantalla táctil del sistema multimedia y la textura del plástico del salpicadero y los paneles de puerta son buenos.

Tiene algunos detalles que pueden resultar prácticos, como algunos huecos para dejar objetos (como el ubicado ante el cambio de marchas, con un cargador inalámbrico en esta unidad), reposa bebidas o un par de espacios donde dejar cosas pequeñas, con fondo de goma para que no hagan ruido. Hay también un cofre bajo el reposabrazos delantero bastante profundo y una guantera amplia. 

Digital Cockpit

Con respecto a la instrumentación, esta unidad monta el Digital Cockpit, un opcional cuyo coste es de 310 €, pero he de decir que merece la pena pagar por ello. Se pueden mostrar diversas combinaciones gráficas, y esta es la que más me gusta por el hecho de llevar el gps, así no se desvía tanto la vista de la carretera.

Cuenta con mucha información gracias a un ordenador de viaje muy completo. Se controla desde el volante e incluye datos poco habituales hoy día como la temperatura del aceite y tres parciales (desde el repostaje, desde el inicio del viaje y otro adicional).

Por dentro es enorme

Sobra espacio por todos lados, aunque se siente una persona de dos metros delante, detrás cabe otra de 2 metros sin ningún problema.

Una vez te sientas por primera vez en este coche, ya sea en las plazas delanteras o en las traseras, solo puedes hacer una cosa, mirar hacia arriba y es que el enorme techo panorámico de cristal que acompaña a esta unidad es increíble, va de lado a lado del techo y de extremo a extremo. De los mejores que he visto, por no decir el mejor. 

La unidad de pruebas equipa la tapicería mixta en Alcantara y textil, una combinación de texturas agradable. La ergonomía es buena y los kilómetros se hacen sin provocar fatiga en la espalda. Además, la cantidad de reglajes del asiento y la columna de dirección permiten ajustar el puesto de mando a cualquier conductor en un abrir y cerrar de ojos.

Cuando ví por primera vez que el techo solar se abría hasta la mitad… exclamé «¡Madre, que grande es!»

El Seat Ateca me ha parecido un coche muy adecuado para una familia de cuatro miembros. En las plazas traseras hay mucho espacio hacía todas las direcciones e incluso para la altura, aún teniendo en cuenta que esta unidad viene equipada con el techo panorámico doble de cristal deslizante (con la cortinilla también eléctrica).

En las plazas traseras dos adultos viajaran muy bien mientras que el quinto pasajero encontrará pegas como un asiento de mullido más duro, un túnel de transmisión voluminoso, la anchura del coche y el final de la consola central algo intrusiva. Al ir sentado en una posición más elevada la cota de altura también podría ser limitada. En fín, como siempre una quinta plaza con un uso limitado.

Me ha gustado que haya tomas de USB para cargar dispositivos electrónicos en las plazas traseras. También que se incluyan salidas de aire regulables y un práctico apoyabrazos central delantero con posalatas. Como opción, también se puede disponer de mesitas plegables tras los respaldos y cortinillas integradas en las ventanillas.

Dos tamaños de maletero en función de la tracción

El maletero del Ateca tiene una capacidad de 510 litros en las unidades con tracción delantera como es el caso de la unidad testada y 485 litros en los tracción total. El borde de carga queda algo alto pero las formas son aprovechables y la terminación está cuidada. El portón de accionamiento automático me ha parecido bastante rápido, algo que no siempre sucede con estos sistemas.

Sólo esta disponible con motores diésel y gasolina

Para cumplir con las normativas anticontaminación actuales, el bloque 2.0 TDI 150 CV cuenta con un catalizador SCR y requiere de Adblue aunque el depósito es lo suficiente grande para no tener que rellenarlo hasta las revisiones (aunque hay información en el ordenador de abordo sobre la cantidad restante).

Es una pena que ha día de hoy la marca Española no ofrezca versiones «Eco» o «Cero» para su SUV estrella. Actualmente encontramos dos mecánicas gasilina, el 1.0 TSI de 115 CV, que sólo se vende con tracción delantera y el 1.4 TSI con 150 CV que se puede pedir con tracción total 4Drive y con cambio DSG.

En lo referente a diésel, hay tres mecánicas disponibles, el menos potente, un 1.6 TDI de 115 CV y tracción delantera exclusivamente, un intermedio 2.0 TDI con 150 CV (opcionalmente tracción total) y el más potente, un 2.0 TDI con 190 CV con tracción total y cambio DSG.

Cambio manual con tracción delantera

Todos los Ateca tienen un mando giratorio con los modos de conducción, Eco, Normal, Sport y Personalizado. En la versíon 4X4 hay que añadir los modos Nieve y Off-Road.

Esta unidad monta el 2.0 TDI de 150 CV con cambio manual de 6 relaciones y tracción delantera. Este cambio cuenta con unos movimientos cortos y precisos, lo que viene bien si quieres hacer una conducción algo alegre, y con unos recorridos largos, que vienen bien para cuando quieres hacer una conducción eficiente y económica.

Tiene una sexta de desahogo pero plenamente utilizable incluso en repechos importantes. No creo que por prestaciones el Ateca 2.0 TDI 150 CV pueda resultar escaso. Gracias a la buena cifra de par disponible (340Nm a tan solo 1.750 rpm), permite realizar adelantamientos de manera segura en pocos metros y sólo en casos puntuales habrá que reducir una velocidad. Gracias a esa patada, y a la respuesta del cambio, esas escapadas a carreteras reviradas, se convertinran en un placer.

Silencioso y con un buen comportamiento dinámico

Anteriormente, los diésel se conocían por su rumorosidad y por su ahorro de combustible. Ahora, son más silenciosos que antes y siguen manteniendo ese ahorro en el combustible. Si bien el motor 2.0 TDI no es el más refinado que he probado, es verdad que han conseguido reducir las vibraciones y sonoridad hasta tal punto de que no resulta molesto ni siquiera en aceleraciones fuertes.

De todos los SUV que he probado de su segmento, este es de los que más aplomo tiene. Durante esta semana, he hecho con este coche unos 700 km en todo tipo de circunstnacias climáticas, y a pesar de que esta unidad es tracción delantera, en ningún momento me ha dado un susto.

El tarado de suspensión elegido para el Ateca es tirando a firme, lo que consigue reducir los balanceos en tramos con curvas, rotondas y otros giros lentos, transmitiendo mayor agilidad de la habitual en este tipo de coches con el centro de gravedad elevado (en pocas palabras, no parece un SUV, parece un compacto en ese aspecto).

Lo interesante del Ateca es que además no resulta incómodo al superar baches, logrando un buen compromiso confort-eficacia. Os puedo garantizar, que cualquier trayecto con este coche es cómodo, agradable y silencioso. La sensación de seguridad es total en cualquier circunstancia y la mayor altura del conjunto no genera desconfianza.

En ciudad, las recortadas dimensiones del Ateca permiten moverse con bastante soltura. La cámara de visión 360º es todo un invento, muy útil y práctica, especialmente acompañado de los sensores sonoros y de un sistema de aparcamiento asistido. Aparcar el Ateca es muy sencillo con estos sistemas aunque si el presupuesto es ajustado, podrás prescindir de ellos dado que las formas del coche son bastante predecibles.

Esta unidad va a tope de equipamiento

El nivel de terminación Xcellence es el más completo de la gama. Entre lo más importante hay que citar las ópticas Full LED, sistema de sonido beats con pantalla táctil de ocho pulgadas, sensor de lluvia, espejo interior fotosensible, freno de mano eléctrico, llantas de aleación de 17 pulgadas y ordenador.

Otros elementos también sin coste son el bluetooth, 2xUSB, tapizado en alcántara, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, pack cromado, paquete iluminación interior LED configurable, apoyabrazos central, climatizador automático de dos zonas, detector de fatiga, control de crucero adaptativo, etc.

El Ateca puede contar con elementos muy prácticos como el sistema de visión 360º o el detector de objetos en ángulo muerto y en maniobras de marcha atrás. También se ofrecen el portón automático, acceso sin llave, arranque por botón, aparcamiento asistido, techo panorámico doble, tapizado en piel, asientos térmicos, sistema de audio de alta calidad, navegador…

Si yo me fuera a comprar el coche, y tuviera dinero extra, me cogería el sistema de cámaras 360º, el detector de ángulo muerto, la alerta de tráfico cruzado, el portón automático, el acceso y arranque sin llave y por último el techo panorámico doble.

El Seat ateca parte desde los 20.100 € desde el acabado más básico hasta los 47.317 € del acabado FR Edition. En el caso de esta unidad, su precio es de 35.916 €. Si quieres más información sobre este coche, pulsa aquí.

Su consumo no está nada mal

Durante la prueba la media obtenida fue de 5,7 l/100 combinando mucha autovía (70%), algo de ciudad (10%) y carreteras secundarias (20%). No es una versión excesivamente sensible al estilo de conducción pero está claro que la conducción deportiva hace que el consumo aumente y pueda rondar los 7,0 l/100 con facilidad.

Si lo que buscas es un coche con mucho espacio, bueno, bonito y barato, lo más probable es que lo hayas encontrado. Dinámicamente va muy bien y su consumo está muy ajustado.

7
Diseño
8
Motor
8
Comportamiento
8
Interior
8
Equipamiento
8
Consumo

Destacable

  • Espacio interior
  • Reducido tamaño
  • Equipamiento disponible
  • Comportamiento dinámico
  • Precio competitivo

Mejorable

  • Diseño poco arriesgado
  • Poca oferta mecánica
CategoryPruebas, Seat
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