Hace unos años Elon Musk presentó el primer Master Plan de Tesla, y en se decidió que primero debía sacar un modelo de producción limitada y alto precio para poder introducirse en el mercado. Este modelo fue el Tesla Roadster de 2008. Después, debía lanzar un modelo de producción media y un precio algo más bajo. Este modelo fué el Tesla Model S que nació en el año 2012 y aún a día de hoy sigue ejerciendo esa función.

El punto final de este plan estratégico era un modelo de producción masiva y precio más asequible: el Model 3, que está gozando de un éxito sin antecedentes en el mercado desde su lanzamiento a mediados de 2017. Sin embargo, entre el Model S y el Model 3 fue lanzado un cuarto modelo que no estaba recogido en el Master Plan: el Model X.

El Tesla Model X es un SUV de gran tamaño basado en el Model S. Algo más caro que la berlina de la que deriva, este modelo sirvió a Tesla para unirse al carro de la moda SUV, tan en auge en los tiempos actuales, así como para doblar su producción, pues el Model X tiene unas ventas muy similares a las del Model S. Gracias a su configuración interior con hasta siete asientos, el Model X se convirtió también en el Tesla más espacioso hasta el momento.

Para comprobar si Tesla ha acertado con este modelo, hemos realizado un viaje de casí 2.000 km con este coche y nuestras conclusiones son: 

Diseño: Llamativo hasta más no poder

Lo que más me gusta de este Model X al igual que en el Model S, es su frontal. Sin parrilla, solo cuenta con una pequeña toma de aire en la parte inferior (debajo de la matrícula). Los faros delanteros son led, pero aquí voy a ponerle dos peros a Tesla. El primero, no son faros adaptativos, cosa que en un coche de más de 130.000 € se echa en falta.

El segundo, en los Estados Unidos los faros delanteros cuentan con aproximadamente 3.200 lúmenes, pero en Europa, se limitan a 2.000 lúmenes. ¿Por qué ocurre esto?. La razón es que la normativa europea exige que las luces que superen los 2.000 lúmenes cuenten con ajuste automático de altura y lavafaros, por lo que te Tesla decidió optar por la vía rápida y económica, reduciendo el número de lúmenes para ajustarse a la normativa. También son de led los pilotos traseros y las luces antinieblas.

Las puertas delanteras se abren con la apertura habitual, y también de forma automática, es decir, al igual que las Falcon Wings, cuentan con sensores que las detienen automáticamente en caso de detectar un obstáculo, como por ejemplo un coche pegado al nuestro, de esta manera impiden que le demos un golpe al coche de al lado.

Las puertas traseras son el atractivo de este coche, hasta el punto que donde hice la foto, había un grupo de senderistas que se interesaron por el coche, ya que de lejos se veían las puertas levantadas y me hizieron una pregunta, ¿abren en un garaje lo suficiente como para entrar? y le respondí que sí. Las puertas necesitan únicamente 30 centímetros para poder abrir, y gracias a que están articuladas pueden variar su ángulo de apertura para evitar los obstáculos.

Las puertas pueden abrirse tanto con la llave como presionando las manijas, las cuales se pulsan como si fueran un botón. Si bien esta solución es verdaderamente llamativa, pues cada vez que se abren las Falcon Wings todos los transeúntes se quedan mirando, lo cierto es que su practicidad es discutible: a veces no se abren por completo porque los sensores detectan en la distancia algún obstáculo (un seto o algo similar), y el hecho de que estén totalmente automatizadas hace que en caso de fallo o accidente haya que buscar la apertura manual, que se encuentra oculta tras el panel del altavoz de la puerta. Una solución que en caso de emergencia no es lo suficientemente rápida o accesible.

En mi opinión, la decisión de equipar al Model X con este tipo de puertas responde a un factor de imagen, no a motivos prácticos: las Falcon Wings son técnicamente complejas, probablemente bastante más caras de fabricar que unas puertas normales, y sus beneficios reales son inexistentes; de hecho, tienen algún que otro problema de practicidad.

Estoy totalmente convencido de que el motivo por el que el Model X cuenta con estas puertas es simplemente porque con ellas se crea imagen de marca: cuando una persona va paseando por la calle y ve las Falcon Wings abrirse, probablemente piense “vaya, los Tesla son coches realmente avanzados”.

La parte trasera está limpia. Los faros traseros son de led al igual que las luces de la matrícula. La línea del techo cae de forma demasiado abrupta, un recurso estilístico que si bien es atractivo en coches visualmente más ligeros, sin embargo, en vehículos voluminosos como los SUV resulta algo tosco. Esta estética me recuerda mucho a las del BMW X4 y X6 o los Mercedes-Benz GLC Coupe y GLE Coupe. Pero lo que no pega ni con cola, es ese alerón fijo que le han puesto. Incluso parece que sea una solución de última hora. Para mi opinión, hubiese quedado mejor un retráctil.

Interior: Conocido pero ahora más grande

El interior es idéntico al de su hermano el Tesla Model S y claro cuando me dieron las llaves y me subí para conducirlo, ya me resultaba todo familiar. Lo que más llama la atención es la gran pantalla de 17 pulgadas en formato vertical, en la que se controlan todos los sistemas del coche, desde el sistema de apertura de las puertas hasta las ayudas a la conducción.

En cuanto a espacio se refiere, el habitáculo del Tesla Model X es mucho más amplio tanto para pasajeros delanteros como traseros que el de su hermano el Tesla Model S. Al ser un coche eléctrico, el conjunto de elementos que propulsan el vehículo es mucho más compacto, lo que permite ganar espacio en el interior. Las plazas delanteras son muy cómodas, y agarran muy bien el cuerpo, a la hora de pasar fuerte por una curva. Los asientos son regulables eléctricamente además de calefactados.

Lo que más sorprende en el Tesla Model X es su gran parabrisas delantero, que llega hasta la mitad del coche, lo que proporciona una sensación de amplitud extraordinaria además de proporcionar una gran visión de la carretera.

Muchos os preguntareis ¿Molesta el sol? y la respuesta es no, molesta lo mismo que en cualquier coche, y el parasol está situado en los pilares A y B de tal manera que mediante un sistema de imanes, lo hacemos pivotar hacia el espejo retrovisor central, y se queda pegado en la cámara del autopilot. A mi me pareció que era fácil encontrar la posición adecuada del mismo para que el sol no molestara.

El salpicadero y la consola central destacan por un diseño limpio, homogéneo y sin estridencias donde destaca el escaso número de botones o mandos, ya que solo contamos con los del volante, los elevalunas, la columna de la dirección y las dos teclas del salpicadero: el de apertura de la guantera y el de las luces de emergencia.

El escaso número de botones se debe a que Tesla ha decidido concentrar todas o casi todas las funciones del vehículo en la enorme pantalla de 17 pulgadas, la mejor y la más grande del mercado. Muy similar a una tablet, es tremendamente sencilla de manejar y en unos segundos sabes cómo debes usarla, encontrando lo que quieres de forma fácil y rápida. Tesla ha barrido a sus rivales en lo que a experiencia de usuario se refiere.

La instrumentación tras el volante está dividida en tres secciones: en el centro encontramos la velocidad y los datos del Autopilot (podemos ver los coches que nos rodean, incluso los que se acercan por detrás), a la izquierda la autonomía, el sistema multimedia y el navegador, y a la derecha los distintos parámetros (consumo, controles del vehículo, etc).

En la columna de dirección se sitúan cuatro palancas, como en el Model S. La de la derecha sirve para seleccionar la marcha; las otras tres a la izquierda para controlar las luces y los limpiaparabrisas, para regular el volante en altura y profundidad, y para conectar y regular el Autopilot, respectivamente.

Si en algo destacan los SUV es el espacio interior y más en la segunda fila. Tal y como podéis observar en la fotografía, el espacio entre filas es considerable, teniendo en cuenta que el asiento del conductor está regulado para una persona de 1,80 metros. La banqueta se puede desplazar manualmente de forma longitudinal unos centímetros.

El espacio entre filas es muy superior al de su hermano el Tesla Model S, y algo que he notado y es de agradecer es que la banqueta está inclinada hacia arriba, lo que permite no llevar las rodillas tan erguidas además de un mejor espacio en la cabeza.

Además, la tercera fila es verdaderamente cómoda a pesar de la caída de la luna trasera: personas de hasta 1,80 metros de alto irán relativamente cómodas, hay suficiente espacio para las piernas, los asientos tienen una forma confortable, hay dos portabebidas entre ambas plazas, y cuentan incluso con salidas de aireación propias (la segunda fila dispone de dos aireadores centrales y dos laterales, la tercera con dos laterales).

El acceso, es relativamente sencillo, ya que basta con pulsar un botón en cualquiera de los asientos laterales de la segunda fila, para poder reclinar el respaldo y mover la banqueta longitudinalmente.

Otra gran mejora respecto al Model S es la presencia de huecos portaobjetos en las puertas delanteras (en las traseras no hay debido a su peculiar tipo de apertura), a lo que debemos sumar los huecos bajo la pantalla y bajo la trampilla de la consola central. La guantera por su parte no es demasiado grande.

Con tres filas de asientos, la capacidad del maletero es de unos 357 litros de capacidad, algo más que aceptable. Además cuenta con un práctico doble fondo.

Por su parte con las dos filas de asientos, el maletero cuenta con unos enormes 958 litros de capacidad. Lo que nos permite meter las suficientes maletas como para que una familia de 5 personas se vaya 15 días de vacaciones. Pero le voy a poner una pega, no les hubiese costado nada poner un cubremaleteros portátil para que no se vea el equipaje, y así, si hay que usar la tercera plaza podemos usarla quitando el cubremaleteros.

Sin embargo, si los 958 litros de capacidad del maletero trasero se os quedan pequeños, no temáis, porque en la parte delantera nos encontramos con un maletero «bastante grande» con una capacidad de 187 litros, lo que permite que en un viaje podamos guardar alguna que otra maleta, o guardar los abrigos de toda la familia, para que cada vez que pares en el viaje, no tengas que mostrar todo lo que hay en el maletero.

Motor: Nunca te quedas sin fuerza

En esta ocasión la unidad de pruebas es la versión 100D. En España a día de hoy la compañía estadounidense comercializa dos versiones del Model X: 100D P100D. 

El Tesla Model X 100D cuenta con dos motores eléctricos, gracias a los cuales disfruta de tracción total. Cuenta con 423 cv de potencia y 660 Nm de par, y hace el 0 a 100 km/h en apenas 4,9 segundos, una cifra bastante buena para un coche que pesa unos 2.500 kg. La velocidad punta por su parte está limitada a unos 250 km/h. El coche tiene una respuesta instantánea que hace que te pegues contra el asiento al primer pisotón, empuje que no decae con la velocidad. Además, las pérdidas de tracción son inapreciables, lo que hace del Model X 100D un modelo verdaderamente rápido.

Comportamiento: Un devorador de kilómetros innato

En primer lugar, la postura de conducción es cómoda y los ajustes eléctricos de los asientos y la columna de dirección son muy generosos, por lo que cualquier persona encontrará la posición adecuada a su estatura y gustos.

El terreno natural del Model X es la autopista, donde circula transmitiendo una gran comodidad a los pasajeros, algo a lo que ayuda el silencio de marcha. Su suspensión neumática regulable (cinco posiciones) se muestra más confortable que la del Model S, pues filtra mejor las imperfecciones del asfalto y tiende a rebotar mucho menos en los resaltos. Además, cuenta con el mejor control de crucero adaptativo del mercado, el denominado Autopilot.

Es un coche enfocado por completo al confort de marcha, pues en zonas reviradas se siente algo pesado y poco ágil, algo que por otro lado es esperable en un modelo de sus características. Pero estas pegas, aminoran un poco gracias a la dirección, que es rápida, efectiva y precisa.

En ciudad, la mayor ventaja es, una vez más, el silencio y la comodidad que siempre ofrece un cambio automático. Además, si estamos en medio de un atasco infernal, siempre nos podremos entretener escuchando música de Spotify gracias a la conexión permanente a Internet con la que cuenta y a la suscripción a Spotify premium de por vida. Los principales problemas en la ciudad son, sus dimensiones, ya que nos dificultará movernos con agilidad entre el denso tráfico de la ciudad o encontrar una plaza de aparcamiento, pese a que el radio de giro es bueno.

El coche tiene un comportamiento estable y reacciones nobles y seguras gracias a su bajo centro de gravedad (tiene las baterías en los bajos), si bien en zonas de curvas no transmite demasiada confianza debido a su elevado peso. La dirección es artificial y poco precisa, pero de nuevo, casa con el planteamiento del coche. Los frenos son potentes, y además el modelo ofrece cierta retención al levantar el pie del acelerador, lo que posibilita llevar a cabo la llamada “conducción de un pedal”.

En definitiva, el Model X es un modelo más confortable que el Model S, lo que unido a su mayor espacio interior lo convierte en un mejor rutero. Si bien fuera de la autopista se siente incómodo, gracias a su elevada potencia se muestra rápido en cualquier situación.

Equipamiento: Apenas sin extras, casi todo es de serie en el Tesla Model X

Os he puesto estas imágen, por una sencilla razón, todo se maneja desde la pantalla central, desde la configuración de la suspensión, hasta la del autopilot. A diferencia de lo que ocurre con otras marcas “caras”, el Tesla Model X viene muy bien equipado de serie, y la lista de equipamiento extra es muy corta. De hecho, se limita al paquete de mejoras premium (ahora de serie), a las configuración de los asientos, el software de capacidad autónoma total, las llantas de aleación y poco más.

Además, el acabado es el mismo en todas las capacidades de batería, con ello Tesla incita a que el usuario elija la batería que necesita, solo por los kilómetros que recorre y no por el equipamiento.

El equipamiento de serie del Tesla Model S incluye, entre otras cosas, conexión permanente a Internet (lo que nos permite poder escuchar música ya sea mediante Spotify o TuneIn o bien navegar por internet con el navegador del coche, cuando estemos parados y poder manejar nuestro coche desde el movil), luces led adaptativas, asientos delanteros calefactados y con ajuste eléctrico, suspensión regulable en altura, luces automáticas, sensores de aparcamiento, cámara de visión trasera, sensor de lluvia, acceso automático sin llave, espejos retrovisores con oscurecimiento automático… ¡No le falta nada!

Es más, como gadget tecnológico, el Tesla Model X es capaz de realizar un baile, y a todo aquel que me pedía que le enseñara el coche, era lo primero que le enseñaba, el baile. Todo el mundo me hacía la misma pregunta ¿Cómo es posible que el coche baile? y simplemente no les respondía, les ponía el baile, y la reacción siempre era igual, de asombro. Desde los niños más pequeños hasta los adultos más mayores.

En cuanto al paquete premium, ya viene incluido y se compone de un sistema de sonido más potentevolante y todos los asientos calefactados y un descongelador para el limpiaparabrisas. Además, incluye un modo de defensa contra armas biológicas que crea una presión positiva dentro de la cabina para proteger a sus ocupantes, eliminando al menos el 99,97 % de la contaminación de partículas del escape y bacterias.

No deja de ser curioso, pero, es útil para aquellas personas que tengan alguna alergia o sean asmáticos, ya que dentro del coche y con ese modo activado, el habitáculo se presuriza y pueden respirar con total normalidad. Yo lo llevé conectado la mayor parte del tiempo y se notaba como el aire era más puro.

En el caso de esta unidad, equipa la configuración de asientos de 7 plazas, que curiosamente es más barata que la configuración de 6 plazas. 3.200 € y 6.400€ respectivamente. La configuración de 5 plazas es de serie.

En cuanto a software del Autopilot mejorado, tiene un sobreprecio de 5.300 € a la hora de adquirir el vehículo, si se hace a posterior, una vez adquirido, el precio asciende a 7.400 €. El Autopilot mejorado agrega nuevas características a la experiencia de conducción de piloto automático de Tesla. Entre las mejoras figuran el aumento de una a cuatro cámaras para una mayor precisión, y para ver vehículos que se aproximan rápidamente en carriles adyacentes. Además, 12 sensores de sonar ultrasónicos ofrecen cobertura de 360 grados alrededor del coche, lo que permite ver los obstáculos al doble de alcance y resolución en comparación con la versión anterior.

En un futuro el vehículo podrá conducirse de forma autónoma, sin embargo, actualmente no sirve de nada. Sin embargo, la marca lo ofrece para que se pueda incluir en la financiación del vehículo y, cuando cambie la legislación, poder tenerlo disponible y activarlo sin mayor problema con una actualización de software.

Es un sistema extraordinario, quizás el mejor que he probado, pero, a día de hoy, se trata simplemente de un control de crucero adaptativo. El sistema es capaz de mantener al vehículo en su carril, incluso tomando curvas, y va adaptando la velocidad automáticamente en función del tráfico y las limitaciones de la vía. Además, al poner el intermitente, puede girar el volante y realizar el adelantamiento por sí mismo.

En definitiva, nuestra unidad con el interior blanco y negro premiun (1.600 €), las llantas Turbine negro ónix de 22 pulgadas (nada recomendables, tanto por bordillazos, como por eficiencia, ya que al ser un coche eléctrico pierdes mucha autonomía en autopista)(5.800 €), la configuración de asientos de 7 plazos (3.200 €) y el autopilot (5.300 €) asciende a los 134.280 € un precio que no es para todos los bolsillos.

Consumo: Bastante más gastón que el Model S

El Tesla Model X 100D cuenta con una batería de 100 kWh de capacidad. Con un pack tan grande, este modelo debería ser capaz de lograr autonomías muy superiores a la mayor parte de coches eléctricos del mercado. Así, a pesar de no llegar a la autonomía homologada bajo el ciclo americano EPA del Model S 100D (539 km EPA), consigue unos nada despreciables 475 km EPA.

A lo largo del viaje que realicé con este modelo, pude comprobar que su autonomía en condiciones reales dista mucho de la homologada, al contrario de lo que ocurre con el Model S 100D, probablemente debido a su mayor peso, a sus ruedas de mayor tamaño y a su peor aerodinámica. La eficiencia es, en resumen, uno de los puntos a mejorar de este modelo. Para mi gusto, yo prefiero más autonomía, aunque sean las llantas de serie de 20 pulgadas, que para mi gusto no son feas.

Imagen relacionada

En ciudad, el consumo baja fácilmente de los 25 kWh a los 100 km. Así, en trayectos urbanos la autonomía normalmente se encontrará entre los 400 km y los 450 km, aunque conduciendo de forma eficiente, es posible mejorar este último registro. Sin embargo, las tornas cambian cuando el coche sale a vías rápidas, donde se puede ver que su nivel de eficiencia se encuentra muy lejos del de un Model S equivalente.

Así, a 100 km/h, el consumo medio ronda los 26 kWh a los 100 km, mientras que a 120 km/h llega a 30 kWh a los 100 km. Dicho de otra forma, a 100 km/h la autonomía del Model X se acerca a los 380 km por carga, mientras que a 120 km/h, la cifra baja hasta los 325 km. Si bien estas cifras siguen siendo mejores que las de la mayoría de coches eléctricos del mercado, lo cierto es que quedan muy lejos de las del Model S 100D, que a 100 km/h lograba una autonomía de unos 550 km por carga, mientras que a 120 km/h se acercaba a los 480 km.

A pesar de que la autonomía del coche fue inferior a lo esperado, gracias a la red de Supercargadores de Tesla pudimos completar el viaje sin contratiempos, algo que dada la todavía escasa infraestructura de carga supone un enorme plus frente a otros coches eléctricos. El Model X 100D tarda unos 50 minutos en cargarse al 80% (la potencia de carga alcanza un pico de 120 kW). Además, puede cargar en corriente alterna a un máximo de 22 kW de potencia, tardando unas 4 horas y media en completar una carga al 100%.

Las baterías del Model X están formadas por celdas cilíndricas de Panasonic y cuentan con un avanzado sistema de refrigeración líquida que permite un buen rendimiento en cualquier situación climatológica. El pack cuenta con una garantía de ocho años, y por lo que se ha podido ver a lo largo del tiempo, apenas se degrada con el uso.

Al ser un vehículo eléctrico, disponemos de la etiqueta CERO EMISIONES de la DGT, que nos permitirá beneficiarnos de una reducción del 100% del precio por aparcar en grandes núcleos urbanos, así como distintos descuentos (según el ayuntamiento).

En Madrid, no se paga el impuesto de matriculación, tampoco el impuesto de circulación, puede pasar por las zonas APR del centro de Madrid y puede circular por el carril BUS-VAO aunque vaya en el interior una sola persona.

9
Diseño
10
Motor
10
Comportamiento
9
Interior
10
Equipamiento
7
Consumo

Destacable

  • Confort de suspensión
  • Prestaciones y confort de marcha
  • Espacio y maletero
  • Autopilot
  • Mejoras constantes del software mediante actualizaciones

Mejorable

  • Consumo
  • Comportamiento dinámico
  • Precio
CategoryPruebas, Tesla
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  1. 19/03/2019

    Es un coche de súper lujo. 130k está al alcance de muy pocos. ¿Cuando veremos un eléctrico con esa autonomía por 30k? Mientras seguiremos soñando. Muy buen artículo, sería interesante explicar el itinerario para conocer las rutas donde hay cargadores eléctricos.

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