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Prueba Mercedes-Benz GLC 300de 4Matic: Un SUV familiar, híbrido enchufable y diésel ¿Una buena combinación?

El <b>Mercedes-Benz GLC 300de</b> es la versión híbrida enchufable diésel con 306 CV, 40 km en modo 100 % eléctrico y un precio de partida entorno a los 66.000 euros.

El Mercedes-Benz GLC 300de es la versión híbrida enchufable diésel con 306 CV, 40 km en modo 100 % eléctrico y un precio de partida entorno a los 66.000 euros.

La estrategia de Mercedes-Benz de crear productos con un aspecto juvenil, mejor equipados y con “precios algo más ajustados a los bolsillos algo más modestos” ha funcionado mejor que bien. Unos ejemplos muy claros son el Clase A, el Clase B, el GLA y el Clase E, entre otros.

Hoy voy a mostrarte otro ejemplo de lo bien que ha funcionado esta estrategia: se trata del Mercedes GLC 300de, un SUV que se puso en el mercado en el año 2016 para robarle parte del pastel al BMW X4 y que este último año ha sufrido una renovación. 

Prueba en vídeo del Mercedes-Benz GLC 300de 4Matic

Esta renovación le ha servido para ponerse al día con un montón de mejoras como una nueva gama de motores, el equipamiento y un montón de asistentes a la conducción de los más avanzados del mercado. A nivel estético se han producido algunos cambios y lo cierto es que estos cambios han conseguido un equilibrio ideal entre el plano emocional y el racional.

Su diseño exterior no deja indiferente a nadie

Vista frontal lateral derecha Mercedes-Benz GLC 300de
Si buscas un coche familiar con un toque deportivo pero que no llame mucho la atención, probablemente, este sea su coche.

Ya te adelanto de que es muy complicado que el diseño de este coche no le guste a nadie y es que el diseño es uno de sus puntos fuertes. El Mercedes-Benz GLC SUV tiene un aspecto elegante y deportivo a la vez que familiar y más con el paquete estético AMG Line.

En este lavado de cara son de nueva factura la parilla frontal, las entradas de aire con un mayor tamaño, los paragolpes más redondeados y las ópticas, tanto las delanteras como las traseras, que ahora llevan la nueva firma lumínica de la marca gracias a la tecnología LED, que por cierto, viene de serie. También son novedad los escapes integrados, así como los distintos diseños de llantas, que pueden ir desde las 18 hasta las 20 pulgadas, como en esta unidad.

Frontal Mercedes-Benz GLC 300de
El cristal calorífugo e insonorizante (cristal acústico) opcional para las ventanillas laterales delanteras brinda un mayor confort acústico y es un extra totalmente recomendable.

En el frontal destaca la vistosa y gran parrilla de efecto diamante, con una marcada verticalidad, con única lama y con la estrella integrada. También llaman la atención el voladizo corto (lo que le otorga un mayor aplomo) y la protección de los bajos, esta última como alusión al espíritu SUV. Los faros LED High Performance de serie (MULTIBEAM LED en opción), presentan la nueva firma lumínica diurna de la marca.

En el extremo inferior hay una nueva toma de aire central y dos falsas entradas en los extremos. En esta unidad, la línea AMG exterior le dota al GLC SUV de unos paragolpes y unas taloneras más prominentes y deportivas, por lo que si buscas un toque más dinámico, desde luego este paquete es todo un acierto.

Los faros son realmente increíbles

Faro delantero izquierdo Mercedes-Benz GLC 300de

En el caso de esta unidad, equipa los faros opcionales MultiBeam y sin lugar a dudas son con diferencia los mejores que he probado hasta la fecha. Proyectan un haz de luz increíble, bastante nítido y con bastante alcance, además de ser adaptativos.

Lo cierto es que en toda la semana de pruebas he circulado mucho tiempo al atardecer y por la noche lo que me ha permitido probar este sistema a fondo y al menos que no me haya dado cuenta, nunca ha deslumbrado a ningún conductor, permitiéndome a mí ver la carretera prácticamente como si fuera de día, incluso iluminandome con creces los arcenes. Pulsa aquí para ver el funcionamiento de estos faros en la prueba del Mercedes-Benz Clase E.

Lateral derecho Mercedes-Benz GLC 300de
Los estribos laterales más que una ayuda se convierten en un incordio debido a que la altura libre al suelo no es tanta como para necesitar los estribos para salir o entrar del coche. Esto hace que más de una vez te dejes la espinilla al subir o al entrar al coche. Sinceramente, yo no las equiparia.

La vista lateral recoge perfectamente esa filosofía de coche familiar con un toque de deportividad y de elegancia gracias a combinar una línea de cintura alta con unos hombros anchos.

Junto a la generosa altura libre al suelo, los marcados pasos de rueda y los diseños tan atractivos de llantas acreditan las ambiciones deportivas del Mercedes-Benz GLC SUV. En este caso esta unidad equipa unas llantas AMG de 20 pulgadas que dejan bastante perfil para incrementar bastante la comodidad a bordo (y vaya si este es un coche cómodo), calzando unos neumáticos Michelin Latitude Sport 3 en medidas 255/45 ZR20 105Y.

La superficie acristalada es bastante y en el caso de esta unidad, disponemos de las lunas traseras tintadas y los espejos retrovisores plegables eléctricamente que integran los intermitentes. Además, los cromados se sustituyen por el negro gracias al Paquete Night, lo que le resta algo de elegancia, pero le da un toque todavía mucho más deportivo al conjunto.

Trasera lateral izquierdo Mercedes-Benz GLC 300de
El Mercedes-Benz GLC SUV mide: 1,644 m de alto, 4,658 m de largo y 1,890 m de ancho.

El diseño de la parte posterior es otro de los factores que realzan el aspecto atlético del GLC. La ancha zaga del GLC SUV, con hombros contundentes, un poderoso paragolpes, salidas de escape con contorno trapezoidal de bordes afilados y una protección de los bajos en forma de difusor le dan una imagen atlética, elegante y deportiva. El toque tecnológico lo aportan los nuevos faros LED que hacen que el coche sea muy visible por la noche.

Tampoco faltan en la vista posterior los catadióptricos, la cámara de marcha atrás y los sensores de aparcamiento traseros. Como extra, se ofrece un paquete de aparcamiento con ayuda activa, un paquete de aparcamiento con cámara de 360°, enganche para remolque incluyendo ESP con sistema de estabilización de remolque y asistente de enganche de remolque.

Pero aquí no acaba la cosa, no estamos ante un GLC cualquiera. En este caso es el Mercedes-Benz GLC 300de 4MATIC, híbrido enchufable diésel, así que, luce orgulloso las insignias EQ Power en sus aletas laterales, además de un puerto de carga de tipo mennekes en la esquina derecha del paragolpes trasero.

Así que, si por el diseño dependiera la compra de este coche, ya te digo que me compraba 7, uno para cada día de la semana 😂. Porque literalmente, desde mi punto de vista esto es lo que andaba buscando, pero el precio de esta unidad es otra factor importante a tener en cuenta 😨.

Lo “vintage” no tiene porque ser malo

Salpicadero vista izquierda Mercedes-Benz GLC 300de
La palanca del cambio automático de este modelo más “tradicional” me parece de mucha mayor calidad que la actual de los modelos más “económicos” tipo GLA o Clase A, que da un aspecto de plástico blandengue.

Mercedes-Benz ha decidido no tocar lo que realmente funciona y es que aunque han realizado cambios en el diseño interior, lo cierto es que estos han sido muy sutiles pero efectivos. He de admitir que este diseño me convence bastante más que la doble pantalla con todo el borde acabado en el tedioso negro piano, así que, llamarme viejoven, pero es lo que hay.

Entre los cambios sutiles que han realizado en el interior se encuentran: la instrumentación digital, el nuevo volante deportivo y en el caso de las versiones sin el paquete de diseño AMG, el volante de 3 radios acabado en negro piano, y otros pequeños detalles como el rediseño de algunos mandos.. 

Y como el coche perfecto no existe, he de admitir que hay algunas cosas que no me terminan de encajar en un vehículo de este precio. Y es que, a pesar de que se ha incrementado la sensación de empaque y la tecnología, la presencia de los plásticos duros se hace palpable en gran parte del habitáculo, sobre todo en la parte inferior. Lo mismo ocurre con el tacto de los materiales, agradable en gran parte de las zonas superiores, pero bastante pobre en las inferiores.

Salpicadero vista frontal Mercedes-Benz GLC 300de
Opcionalmente se ofrece un Head-Up Display muy completo ( + 1.197, 90 €). La climatización trizona también es una opción (+ 786,50 €) . La consola central por defecto viene en negro piano y si lo queremos en madera de fresno negro de poros abiertos como la de esta unidad, hay que desembolsar 387, 20 € más.

Eso sí, al igual que nombro las cosas “menos buenas”, también menciono las buenas y una de ellas es que, el trabajo de ensamblado se ha realizado con sumo cuidado y con mucha atención al detalle, de modo que parece que ha sido moldeado en una sola pieza. Es aquí donde se aprecia el mayor énfasis de la marca en mejorar los ajustes.

El salpicadero tiene un revestimiento acolchado bastante cómodo al tacto y a la vista que incorpora cinco salidas de aire redondas. La dirección del flujo de aire se regula con una rueda que junto con el mecanismo se asemeja a la turbina de un avión.

Lo más visible de la consola quizá sea la pantalla de grandes dimensiones que pertenece al nuevo sistema MBUX, el cual reemplaza al anterior COMAND Online. La pantalla tiene un tamaño de 10,25 pulgadas (7 pulgadas de serie en otras motorizaciones y acabados básicos). 

El sistema MBUX: Un asistente personal muy capacitado

Pantalla multimedia Mercedes-Benz GLC 300de
La pantalla táctil del MBUX es uno de los componentes del concepto de manejo táctil integral: la combinación de pantalla táctil, panel táctil en la consola central (con tres niveles de sensibilidad) y botones de control táctil en el volante.

Una característica única de este sistema es su capacidad de aprender gracias a la inteligencia artificial, de forma que MBUX puede personalizarse y adaptarse al usuario. Es potente, accesible, conectado y más intuitivo que nunca, gracias esencialmente al uso del brillante sistema de reconocimiento de voz natural que indudablemente es el mejor del mercado.

Por ejemplo, basta con decir “Oye Mercedes tengo frio” para que te suba la temperatura del habitáculo o te encienda el asiento calefactable. También podemos decir “Oye Mercedes, ponme Cadena 100” y en ese mismo instante sintoniza Cadena 100. Simplemente increible.

El sistema está conectado a internet e incluso reconoce expresiones comunes, lo que lo convierte en un sistema aún más impresionante. Este sistema tiene una interfaz de sencilla y vistosa, un asistente personal capaz de aprender de nuestros gustos y órdenes y una pantalla táctil capacitiva capaz de permitirnos interactuar con ella como la de un smartphone.

Panel táctil y botonería Mercedes-Benz GLC 300de
Los mandos superiores laterales tienen un acabado metálico que le da un extra de calidad. El botón de la izquierda es para los modos de conducción y el de la derecha para el volumen del sistema multimedia.

Lo que me más me gusta de este sistema multimedia es que pese a ser táctil, Mercedes-Benz sigue confiando en un mando físico para controlar el sistema de infoentretenimiento con la mano derecha

Un control rápido, efectivo y con feedback táctil que me parece de lo mejor del mercado. Este mando táctil es nuevo y sustituye al anterior acabado en negro piano, y es mucho más compacto y agradable de utilizar. 

Puerta del conductor Mercedes-Benz GLC 300de
El sistema de sonido de alta fidelidad Burmester es un extra, pero merece 100 % la pena. Pocos sistemas suenan igual de bien.

Por otra parte, con la nueva generación del sistema de infoentretenimiento MBUX se inicia también una serie de servicios nuevos y mejorados que van más allá, como la posibilidad opcional de compartir tu coche entre particulares o las funciones de navegación basadas en la comunicación Car-to-X.

Esto hace referencia a la información transmitida de un vehículo a otro sobre circunstancias registradas por los sensores, como una frenada de emergencia o comunicaciones manuales del sistema transmitidas por el conductor como un accidente, tipo Waze pero de Mercedes.

Es importante señalar que el sistema de navegación no tiene por qué pedirse fábrica, sino que puede activarse a posteriori mediante la tienda de aplicaciones del coche. Además, se ofrece con realidad aumentada (muy útil para aquellos a los que no les guste el navegador) y hay 8 perfiles de conducción (configurables desde el smartphone e importables de un vehículo a otro) con 15 posibilidades de configuración dentro de cada uno. Sin embargo, cabe recalcar que la compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto es un extra (independiente para cada sistema) y que ambos son por cable tipo C.

Tampoco faltan la localización del vehículo, la localización de plazas de aparcamiento, poder abrir y cerrar el coche así como las ventanillas, el estado de la carga de la batería, el tiempo restante de carga, la potencia de carga y una alerta en caso de que el vehículo haya sido golpeado o remolcado mientras está aparcado. Como ves, un sistema de lo más completo.

Tacometro Mercedes-Benz GLC 300de
Al ser la versión híbrida enchufable, el cuadro de instrumentos tiene algunas visualizaciones propias de los PHEV como son la carga de la batería, su autonomía, el consumo eléctrico, etc.

La pantalla del sistema multimedia se complementa con el cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas opcional que se maneja desde los mandos del aro izquierdo volante. La ventaja es que este cuadro de instrumentos dispone de una visera y a diferencia de otros modelos de la marca alemana, en los días soleados se puede seguir viendo con total nitidez esta pantalla.

También he de mencionarte algo que Mercedes-Benz no ha solucionado y de lo que ya me hice eco la última vez: uno de los grandes errores de la distribución de botones es la ubicación de los warning, que no solo cuentan con un botón muy pequeño, sino que además queda bastante alejado del radio de acción del conductor. Justo en el extremo opuesto. 

Puesto de conducción Mercedes-Benz GLC 300de
El sistema ENERGIZING confort lleva a cabo pequeños cambios en el asiento para modificar sensiblemente nuestra postura mientras conducimos. Puede regularse en tres niveles: viaje corto, viaje medio y viaje largo.

El estilo americano en la palanca de cambios hace que el vehículo logre un gran hueco con tapa donde tradicionalmente se encontraría el cambio de marchas. En el se encuentran los posavasos, la toma USB-C y un pequeño hueco portaobjetos en el que podemos equipar opcionalmente la carga inalámbrica para el smartphone.

Por otro lado, al poseer un freno de estacionamiento eléctrico, ganamos espacios en la prolongación de la consola central. A ambos lados de la misma se presentan los asientos delanteros, muy deportivos en cuanto a sujeción se refiere a la par que cómodos. Con carácter opcional podemos añadirles regulación eléctrica, memoria, calefacción, Energizing… 

Por lo demás no hay muchos cambios y se mantienen ciertos botones físicos para los controles de la climatización y algunos accesos directos. Gracias Mercedes por no caer en la trampa de meter la climatización en la pantalla.

Plazas traseras vista izquierda Mercedes-Benz GLC
El techo solar está partido por un pilar de seguridad en donde se esconden las cortinas de ambos cristales. Únicamente el cristal delantero es practicable.

En términos de habitabilidad, el Mercedes-Benz GLC SUV es un modelo que cuenta con cinco plazas homologadas, y lo cierto es que detrás pueden viajar 3 personas adultas con cierta comodidad. Aunque eso sí, como suele pasar, la plaza central es la peor debido a la forma de la banqueta y al prominente túnel de transmisión, sobre todo en esta unidad, que dispone de tracción a las cuatro ruedas.

Como es habitual, ésta limita el espacio para los pies. Las plazas laterales se asemejan a las plazas delanteras y ofrecen buena altura al techo, por lo que los viajes largos de cuatro personas en este modelo son realmente cómodos siempre que no se superen el metro ochenta de altura. Los respaldos son reclinables lo que facilita una cabezada durante un viaje.

La versión PHEV pierde maletero con respecto a las versiones convencionales

En algo tenía que pecar un coche adaptado a la electrificación y es en que se ha visto muy reducida la capacidad del maletero, que ahora está dividida a dos alturas e impide cargar bultos grandes, por lo que se desaprovecha bastante el maletero.

Esta pérdida es porque la batería se ha colocado tras los asientos traseros, delatando que está diseñado sobre una plataforma que no está pensada para la electrificación. De los 550 litros del GLC convencional se pasa a 395 litros para el Mercedes-Benz GLC híbrido enchufable diésel.

Es una cifra baja para un coche de su tamaño, aunque podamos abatir la segunda fila de asientos en proporciones 40:20:40 para llegar hasta los 1.445 litros. Hay dos botones en forma de tirador en los extremos del maletero para abatir los respaldos cómodamente.

Con apretar un botón, el gran portón se abre automáticamente dejando paso a un maletero de formas muy regulares, con dos pequeños huecos portaobjetos a ambos lados, varios anclajes y un doble fondo compartimentado. También se ofrece la función de acceso sin manos. 

El Mercedes-Benz GLC tiene una amplia gama de motores

Motor Mercedes-Benz GLC 300de

Para el Mercedes-Benz GLC están disponibles un total de cuatro motorizaciones gasolina, tres mecánicas diésel y dos híbridos enchufables. Todos ellos, salvo los AMG, son motores de cuatro cilindros, cambio automático de 9 relaciones y 2.0 litros de cilindrada que cuentan con el cambio automático 9G-Tronic y la tracción total 4MATIC de serie.

En diésel tenemos los ya conocidos 200d 4Matic (163 CV), 220d 4Matic (194 CV) y 300d 4Matic (245 CV). En gasolina son 2 motores con hibridación ligera de 48 V que incluye una máquina eléctrica de 13,6 CV y se tratan de el 200 4Matic (197 CV) y el 300 4Matic (258 CV) A parte, luego vienen las versiones AMG con motores V8 y el cambio automático AMG SPEEDSHIFT TCT 9G, cuya nomenclatura es 63 4Matic+ (476 CV) y 63 S 4Matic+ (510 CV).

Anagrama GLC 300de Mercedes-Benz GLC 300de

Respecto a las versiones híbridas enchufables tenemos una con combinación de eléctrico + gasolina denominada GLC 300 e 4Matic con una potencia de 320 CV y 700 Nm de par y otra combinación de diésel con eléctrico que es el caso de esta unidad, con una potencia combinada de 306 CV y 700 Nm, que permite acelerar de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos.

En ambos casos, la batería posee 13,5 kWh de capacidad (9,3 kWh útiles), lo que le permite circular 40 kilómetros reales en modo 100 % eléctrico por ciudad y unos 30-35 km por autovías en función del gas y de la pendiente del terreno.

306 CV de pura diversión

Insignia Mercedes-Benz GLC 300de
Dispone de 6 modos de conducción: Eco, Confort, Battery Level, Individual, Electric y Sport

A nivel de motor, el Mercedes-Benz GLC 300de 4MATIC combina un motor diésel 2.0 de cuatro cilindros turbo con 194 CV y 400 Nm de par motor con un motor eléctrico de 90 kW (122 CV). De manera combinada sus cifras alcanzan 306 CV y 700 Nm de par motor. Cifras más que suficientes para mover los 2.135 Kg del conjunto.

Lo más curioso de este sistema es que el motor eléctrico se integra dentro de la caja de cambios automática de nueve relaciones de tipo convertidor de par. De esta manera se aprovecha al máximo el espacio y la energía cinética para poder recuperar electricidad y mandarla de vuelta a la batería y lo cierto es que regenera bastante, lo que repercute en el consumo.

Ahora, volviendo al motor, la elección de la mecánica del GLC 300de 4MATIC es efectiva y más que acertada. Es un coche grande que consigue moverse con mucha soltura, ya sea en modo eléctrico, en modo térmico o con ambos al mismo tiempo.

Entorno a los 40 km de autonomía eléctrica

Trasera lateral derecho Mercedes-Benz GLC 300de
La velocidad máxima es de 230 km/h o 130 km/h en modo completamente eléctrico. Circulando a 120 k/h en 9ª velocidad, el motor gira a 1.600 rpm.

A lo largo de toda la semana de pruebas he realizado más de 2.000 km y he podido poner a prueba la autonomía en modo eléctrico. ¿El resultado? Lo cierto es que me ha sorprendido mucho, manteniendo una media de autonomía eléctrica de más de 35 km. (Entre 40 y 50 en ciudad, entre 35 y 40 en autovías y algo más de 35 en carreteras secundarias).

Cuando circulamos en modo 100% eléctrico, no vamos a echar para nada de menos el motor diésel. Se mueve bastante bien a velocidades del día a día (algunos sabéis cuales son 😉) y salvo situaciones muy pero que muy puntuales como un adelantamiento con gas a fondo, no va a ser necesario el diésel, vamos, como si lo tiras 😂.

En el otro lado de la balanza, usando solo el motor diésel, el GLC híbrido enchufable diésel se mueve aún con más alegría, y con un extra adicional si también empuja el motor eléctrico para conseguir toda la potencia. 

Si requerimos de toda la chicha, ten en cuenta que acelera de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos 😨. Si a esto le sumamos la caga 9G TRONIC de nueve relaciones de tipo convertidor de par, la sensación al volante que te produce es simplemente extraordinaria, ya que, esta trabaja con mucha suavidad y sutileza, sin que se noten los cambios de marcha, siendo este uno de los cambios más suaves y rápidos con los que convivido.

Consume menos de lo esperado

Lateral izquierdo Mercedes-Benz GLC 300de
En ciudad es muy fácil ver el consumo por debajo de los 4 litros. En caso de avanzar en modo 100% eléctrico, el consumo ronda los 12 kWh.

Con respecto a los consumos, todos sabemos que los consumos homologados de los PHEV no son para nada reales. Por ejemplo, el Mercedes-Benz Clase GLC 300de 4MATIC homologa bajo ciclo WLTP 1,7 l/100 km. Esta cifra obviamente es realmente baja e inusual para un coche de más de 300 CV y que supera las 2 toneladas de peso.

Pero no te alarmes, te voy a contar con sumo detalle lo que me ha consumido durante los más de 2.000 km de prueba. En una conducción real, las cifras cambian mucho con respecto a las homologadas. Al concluir la prueba, el Mercedes-Benz GLC híbrido enchufable diésel me había dejado un consumo medio de 6,7 l/100 km, un consumo más propio de un SUV muy austero que de una SUV premium con un peso de más de 2 toneladas. Todo ello acompañado de una media final de 6,8 kWh/100 km.

Para obtener estos datos, he dividido la prueba en dos partes. La primera, he realizado un uso de alguien que dispone de un punto de recarga en casa donde recargar la batería al 100 % por las noches para aprovechar su capacidad y moverse en modo eléctrico. 

Trasera Mercedes-Benz GLC 300de

En este caso, he conseguido hacer un uso cotidiano sin tener que recurrir en ningún momento al motor térmico, ya que, desde mi casa al trabajo hay apenas 40 km y en el trabajo también podía cargar el coche. El consumo fue ligeramente superior a los 25 kWh/100 km.

También le puse en el extremo opuesto, conduciendo sin recargar y en entornos poco propicios (carreteras secundarias y autovía). En el caso más desfavorable para este tipo de coche el consumo de combustible se sitúa fácilmente en 7 l/100 km, así que no destaca por ser precisamente bajo pero tampoco lo puedo criticar por ser un consumo alto. Está en la media, vamos a dejarlo ahí.

En cualquier caso, me ha gustado que el Mercedes-Benz GLC 300de siempre se reserva un mínimo de batería por debajo del porcentaje disponible que muestra en pantalla para mover al coche en todas las maniobras a baja velocidad, además de recuperar, gestionar e invertir de manera óptima la electricidad. Más de lo que hacen otros híbridos enchufables, que vacían la batería y punto y ahí se queda, como un lastre.

También quiero recalcar que todos estos consumos son en una conducción normal y que si nos ponemos a sacar consumos, podemos bajarlos bastante más, sobre todo si tenemos en cuenta de que las levas tras el volante en el modo eléctrico sirven como incremento o detrimento de la frenada regenerativa, donde encontramos 5 niveles distintos:

  • D AUTO: Recuperación inteligente en base al asistente ECO. (Arranca por defecto)
  • D +: Navegación a vela, el vehículo circula libremente sin ninguna retención.
  • D: Recuperación normal
  • D -: Recuperación media
  • D –: Recuperación máxima.

Cabe mencionar que el asistente ECO establece una estrategia de eficiencia y hace recomendaciones de conducción en función del trayecto (curvas, cruces, rotondas, cuesta abajo), las limitaciones de la velocidad y la distancia a los vehículos que circulan delante, actuando de forma autónoma sobre la frenada regenerativa.

De 2 a 5 horas en recargarse

Puerto de recarga Mercedes-Benz GLC 300de

Los tiempos de recarga para una toma de corriente doméstica a 2,3 kW son de unas 5 horas para alcanzar el 100% según la marca, aunque se puede tomar alguna hora en función de la potencia. Un tiempo razonable para una recarga diaria durante la noche. 

Sin embargo en un Wallbox con una potencia de 3,7 kW, podemos tener el coche cargado en unas 3 horas aproximadamente. Ahora, la opción más rápida es conectarlo a un Wallbox de 7,5 kW (trifásica), donde podemos tener el coche cargado en 1,5 horas.

Un comportamiento más que ejemplar: Confort ante todo

Insignia 4MATIC Mercedes-Benz GLC 300de
En opción la firma de la estrella ofrece en el GLC una suspensión neumática bautizada como AIR BODY CONTROL (la altura es 20 mm menor que con la de serie).

La conducción del nuevo Mercedes-Benz GLC 300de no dista en exceso de la que ofrecía su predecesor. En esta restyling se puede apreciar un tacto más deportivo que en el GLA o el GLB sin perjudicar excesivamente el confort. 

Las suspensiones de serie de Mercedes-Benz GLC son extraordinarias, no hay bache que no se meriende con extrema suavidad y sin molestar dentro del habitáculo. En este sentido, Mercedes ha conseguido un SUV grande con un comportamiento más que excelente sobre cualquier tipo de asfalto. 

Es un coche sobradamente cómodo en el que se ha primado el confort sobre cualquier otra premisa. Aunque en determinadas circunstancias puede resultar algo seco en según que resaltos de una altura considerable como los de Boadilla del Monte en Madrid. Pero bueno, la perfección no existe, no pasa nada.

Gracias a la posibilidad que nos ofrece la suspensión de adaptar su carácter general en todo momento, se puede realzar el carácter deportivo, el confort o la eficiencia del vehículo en función de como necesitemos usar el vehículo, muy acertado para cuando circulamos por la ciudad o para cuando queramos darle caña en carretera. 

Capó levantado Mercedes-Benz GLC 300de
El capó se puede abrir en un ángulo de 90 grados prácticamente, lo que facilita trabajar en él. Además, la insonorización del mismo está muy conseguida, ya que hay aislantes por todos los lados del motor.

En cualquier caso, tanto las medidas del modelo, las cuales no resultan excesivas, como las múltiples asistencias que podemos equipar (sensores, cámaras 360º…), como la gran visibilidad en todas direcciones, nos permiten una maniobrabilidad elevada en ciudad, sin mayores complicaciones que el resto de SUV de su condición. Todo ello se complementa con un radio de giro de 11,8 metros entre paredes. En pocas palabras, giras donde pocos coches lo pueden hacer, y eso que es un SUV del segmento C de los más grandes.

Hablando de la dirección, el tacto de la dirección es muy asistido. Las ayudas a la conducción que equipa obligan a que la información que ofrece sea muy filtrada, pero tampoco llega a ser una de esas direcciones que no dicen nada. Los movimientos del volante se traducen en un muy buen trabajo de suspensiones y se agradece, sobre todo, al mover más de dos toneladas por la ciudad como si no costara nada.

Si a esto le añades que lleva control de crucero adaptativo, asistente de salida de carril con mantenimiento en el mismo, ángulo muerto, sistema de cámaras 360 grados, frenada de emergencia delantera y trasera, alerta de tráfico cruzado (delantero y trasero), aparcamiento asistido, etc, viajar con este coche se vuelve aún más confortable y seguroPulsa aquí para configurar el Mercedes-Benz GLC 300de 4MATIC a tu medida.

Sin embargo, eso no quiere decir que sean torpes en carreteras viradas, si no todo lo contrario. A la hora de meterse en las carreteras más sinuosas las suspensiones siguen comportándose bien, pero no destacan por su firmeza. 

La carrocería cede levemente y se nota que es un coche que supera de largo las 2 toneladas de peso ya que notamos cómo las leyes de la física empujan las ruedas delanteras hacia el exterior, pero aún con esas, mantiene un comportamiento noble, predecible y extremadamente seguro.

A todo lo anterior, hay que añadir que esta unidad viene equipada con el sistema 4MATIC (tracción total) de la firma alemana y este es un argumento extra para apuntalar el buen comportamiento del GLC 300de.

Puro silencio de marcha

Frontal lateral izquierdo 2 Mercedes-Benz GLC 300de
La insonorización interior es tanta que apenas vas a escuchar el ronroneo del motor diésel. Es más, en autopista vas a escuchar puro silencio, para que puedas hablar con el resto de pasajeros o disfrutar del equipo de sonido opcional Burmester.

En las versiones híbridas enchufables apenas encontramos diferencias palpables en la conducción, salvo por el silencio al rodar en eléctrico, con una entrada en acción del motor diésel bien disimulada, y el funcionamiento de los frenos a causa de la frenada regenerativa (equipa discos ventilados en ambos ejes) y el asistente ECO, a veces un poco intrusivo.

Como ocurre en la mayoría de los vehículos de estas características, el primer tramo del pedal de freno corresponde a la frenada regenerativa, lo que en un vehículo de mayor peso hace que necesitemos cierto período de adaptación para calcular adecuadamente la frenada; o por el contrario, para no pasarnos de frenada por la actuación previsora del asistente ECO.

Finalmente y, respecto al uso del Mercedes-Benz GLC SUV fuera del asfalto, éste puede hacer sus cositas en caminos fáciles gracias a la tracción integral 4MATIC ya que dispone de un ángulo de entrada de 20,8º, un ángulo ventral de 13,4º y un ángulo de salida de 18,6º; todo ello acompañado de una altura libre al suelo de en torno a 155 milímetros (depende de la suspensión). Ahora, ya te adelanto que hay que estar un poco loco para meter el coche por caminos y arriesgarse a arañar la carrocería.

Lo importante para algunos: ¿Cuánto cuesta?

Lateral izquierdo elevado Mercedes-Benz GLC 300de

A ver, esto es como todo, a más grande y de mejor marca, más caro. El Mercedes-Benz GLC más barato arranca en 54.000 € y equipa el motor 220d, sin embargo, en cuanto queremos equipar este motor, el 300de ya nos vamos a 66.000 € de partida y de ahí en adelante, ya que como buen alemán, dispone de una eterna lista de opciones que pueden llegar a hacer que el precio se incremente hasta rozar los 90.000 €, como es el caso de esta unidad.

Entonces… ha quedado claro que Mercedes-Benz sigue apostando por una configuración propia y distinta en cuanto a la electrificación de sus modelos. La tecnología EQ Power se implementa de una manera inteligente y, sobre todo, eficiente.

El Mercedes-Benz GLC 300de no es un coche precisamente asequible, pues roza los 66.000 euros de entrada, pero a cambio ofrece argumentos más que interesantes que le pueden convertir en una buena compra para quien busque un coche amplio, confortable, “deportivo”, seguro, con mucha tecnología y con un consumo muy bajo para su envergadura.

Además su tecnología híbrida enchufable le permite conseguir la etiqueta CERO de la DGT, con las ventajas para aquellos que suelan tener que acceder a zonas de bajas emisiones.

Ficha Técnica

Versión probada

GLC 300de 4MATIC

Cilindrada

Bloque motor

Potencia (CV)

Par motor (Nm)

Masa en vacío

Velocidad máxima

0-100 km/h

Transmisión

1.950 cm³

4 cilindros en línea

306 CV

700 Nm

2.125 kg

230 km/h

6,2 segundos

Convertidor de par

Tipo de tracción

Combustible

Capacidad del depósito

Consumo combinado

Capacidad del maletero

Precio sin descuentos

Etiqueta medioambiental

Total

Diésel / eléctrico

50 litros

1,7 l/100 km

395 litros

60.000 € aprox

CERO

Diseño
8
Motor
8
Comportamiento
7
Interior
7
Equipamiento
8
Consumo
8

Destacable

  • Ayudas a la conducción
  • Confort de marcha
  • Consumo reducido
  • Un sistema híbrido muy bien integrado

Mejorable

  • Precio algo elevado
  • Pérdida de espacio en el maletero

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